Beirut se aferra a Middle East Airlines en medio del conflicto

En medio de la guerra que azota Líbano desde el 2 de marzo de 2024, el aeropuerto Rafic Hariri de Beirut se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza. A pesar de los constantes bombardeos israelíes que se desarrollan a pocos kilómetros, la aerolínea nacional, Middle East Airlines, continúa operando con regularidad, ofreciendo a los libaneses una vía de escape y un rayo de luz en medio de la oscuridad.

Las emociones en un aeropuerto suelen ser intensas, llenas de despedidas y reencuentros. Sin embargo, en Beirut, la situación es diferente. A pesar de la guerra, las lágrimas son escasas y el ambiente refleja una extraña calma. La opción de huir, aunque sea a través de un solo proveedor aéreo, se convierte en un consuelo invaluable para una población que ha aprendido a sobrellevar el conflicto. Lin, una joven del sur del Líbano, expresa esta realidad: «No tengo miedo. Es algo muy libanés».

Middle East Airlines: el único puente aéreo

Desde que el conflicto se intensificó, Middle East Airlines ha sido la única compañía que ha mantenido sus vuelos en funcionamiento. Aunque recientemente Royal Jordanian ha reanudado su conexión con Amman, la aerolínea libanesa sigue siendo el principal canal de comunicación con el exterior. «El hecho de que siempre vuelen les hace diferentes de cualquier compañía aérea», señala Lin, quien acaba de despedir a su abuela que viaja a Rumanía.

Mohammed Aziz, presidente de la Dirección General de Aviación Civil del aeropuerto, destaca la importancia de mantener la operatividad del aeropuerto en tiempos de crisis. «Las operaciones actuales van muy bien. Todo funciona sin problemas», afirma, mientras se muestra optimista sobre el futuro de la aviación en el país. A pesar de los riesgos, asegura que no ha habido incidentes directos en el aeropuerto y que se han tomado precauciones adicionales para garantizar la seguridad de los vuelos.

Un símbolo nacional en tiempos de crisis

La historia de Middle East Airlines es emblemática. Con 81 años de existencia, la aerolínea ha resistido los embates de la guerra civil y varios conflictos posteriores, convirtiéndose en un símbolo de la identidad libanesa. «Los libaneses sienten orgullo porque saben que Middle East Airlines mantendrá la conexión entre el Líbano y el resto del mundo, pase lo que pase», celebra Aziz.

Los vuelos de la aerolínea no solo representan una salida física, sino también un vínculo emocional con el mundo exterior. Las imágenes de aviones despegando en medio de un paisaje devastado se han vuelto virales, simbolizando la tenacidad del pueblo libanés. «Aunque la gente no quiera viajar, al ver el avión despegar y aterrizar, piensan: ‘Vale, tengo una alternativa'», comenta Aziz.

A diferencia de conflictos anteriores, esta vez los libaneses no están huyendo en masa. La confianza en la aerolínea y su compromiso de mantener los vuelos operativos ha llevado a muchos a optar por quedarse en el país, donde están acostumbrados a enfrentar adversidades. «Sabemos que si pasa algo, siempre podemos tomar un vuelo», concluye Lin, reafirmando la conexión emocional que los libaneses tienen con su aerolínea nacional.

Incluso las embajadas han depositado su confianza en Middle East Airlines. Recientemente, el Gobierno español sugirió a sus ciudadanos reservar vuelos con la aerolínea para regresar a casa, subrayando la importancia de esta compañía en tiempos de crisis. En un país donde las divisiones sectarias han marcado la historia, Aziz recuerda que «durante la guerra civil, todos en MEA convivían, todos trabajaban juntos», resaltando la unidad que la aerolínea ha promovido entre los libaneses.

Así, Middle East Airlines no solo se erige como una compañía aérea, sino como un símbolo de la resiliencia y el espíritu indomable de un pueblo que, a pesar de las adversidades, busca mantener una conexión con el mundo.