El 16 de septiembre de 2025, el presidente colombiano Gustavo Petro anunció que el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, actualmente encarcelado por corrupción, ha obtenido la nacionalidad colombiana. Este anuncio fue difundido a través de un documento oficial y posteriormente replicado por varios medios locales. Glas, que fue vicepresidente durante el gobierno de Rafael Correa, ha sido condenado a 13 años de prisión y a la inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos en Ecuador.
El exvicepresidente, de 56 años, fue capturado el año pasado en una operación policial realizada en la embajada de México en Quito. Este incidente desencadenó un deterioro en las relaciones diplomáticas entre Ecuador y México. En su mensaje, Petro expresó su esperanza de que el gobierno ecuatoriano facilite la entrega de Glas al gobierno colombiano, a quien considera un «preso político».
Reacciones y contexto
La Cancillería de Ecuador ha respondido que no ha recibido ningún documento oficial que confirme el otorgamiento de la nacionalidad colombiana a Glas. El exvicepresidente, que también posee la nacionalidad alemana y ecuatoriana, se declaró inocente de los cargos que se le imputan y afirma ser un «perseguido político» en su país. Desde su encarcelamiento, su defensa y organizaciones internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), han denunciado el deterioro de su salud en prisión y han alertado sobre presuntas tentativas de suicidio.
Glas fue condenado en julio de 2022 a 13 años de prisión como parte de una trama de sobornos relacionada con la constructora brasileña Odebrecht, que ha afectado a varios países de América Latina. Su caso ha generado un amplio debate sobre el estado de los derechos humanos en Ecuador y la situación de los presos políticos en la región.
Apoyo internacional
Países como México y Venezuela han solicitado que se respete el estatus de asilado de Glas, quien se encontraba en la embajada de México en Quito antes de su captura. Estas naciones han instado a las autoridades ecuatorianas a proporcionar un salvoconducto que le permita salir del país. La situación de Jorge Glas sigue siendo un tema de controversia, tanto a nivel nacional como internacional, y refleja las tensiones políticas actuales en Ecuador.
Este desarrollo subraya el impacto de las decisiones políticas en la vida de los individuos y la complejidad de las relaciones diplomáticas en América Latina, donde los casos de corrupción continúan afectando a líderes y exlíderes en múltiples países.
