La reciente decisión de varios países, incluyendo a importantes aliados de Estados Unidos como Francia, Reino Unido, Australia y Canadá, de reconocer a Palestina como un Estado, ha puesto de manifiesto el creciente aislamiento de EE UU e Israel en el contexto de la ONU. Este reconocimiento se produce en un momento crucial, ya que coincide con el inicio del 80.º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que se celebra en Nueva York esta semana.
El informe de una comisión de investigación independiente designada por la ONU, que acusa a Israel de cometer genocidio en Gaza, ha intensificado la presión sobre Washington y su protegido israelí. Esta situación se ha agravado tras el veto de EE UU a una resolución del Consejo de Seguridad que pedía un alto el fuego inmediato, lo que ha acentuado su aislamiento en la escena internacional después de casi dos años de conflicto.
Reconocimiento y apoyo internacional a Palestina
A partir de esta semana, se espera que al menos una decena de países reconozcan oficialmente a Palestina, un paso que la comunidad internacional considera esencial para poner fin a décadas de conflicto mediante la conocida solución de dos Estados. Este proceso se inaugurará con la Conferencia de Alto Nivel para la Solución Pacífica de la Cuestión de Palestina, coauspiciada por Francia y Arabia Saudí, que tendrá lugar en el marco de la Asamblea General.
En esta conferencia, se ha solicitado por primera vez a Hamas que abandone las armas y el poder en Gaza, como una condición necesaria para avanzar hacia la paz. Esta hoja de ruta incluye la formación de un gobierno tecnócrata, la creación de una fuerza internacional de paz y el rechazo a la deportación masiva de palestinos, aspectos que ya se discutieron en la conferencia de julio sobre la solución de dos Estados.
Desafíos y la posición de EE UU
A pesar de los esfuerzos de Londres por vincular el reconocimiento de Palestina a un alto el fuego, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha advertido que la amenaza de anexión israelí de Cisjordania es una respuesta previsible a la ola de reconocimientos que elevará a 156 el número de países que consideran a Palestina un Estado, dentro de los 193 miembros de la ONU.
Las tensiones se intensifican en un contexto donde la opinión pública estadounidense comienza a cuestionar más abiertamente las acciones de Israel en Gaza. Según una encuesta reciente de Associated Press-NORC, casi la mitad de los estadounidenses considera que Israel ha ido «demasiado lejos» en su ofensiva, lo que añade presión a la Administración de EE UU.
La Asamblea General ha adoptado una resolución que permitirá la participación telemática de Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, a pesar de las negativas de EE UU e Israel, que se convierten así en una especie de Estados paria en el ámbito internacional. Sin embargo, el veto de EE UU a resoluciones vinculantes sobre Palestina ha sido considerado casi irrelevante, dado que Israel ha ignorado numerosas resoluciones anteriores del Consejo sobre la materia.
En este contexto, se anticipa que Palestina será el tema central de la 80.º Asamblea General de la ONU, opacando otros eventos importantes programados, como la conmemoración del 80.º aniversario de la organización y debates sobre desarrollo sostenible. La situación actual refleja no solo el descontento global hacia las acciones de Israel, sino también cómo la diplomacia internacional está cambiando en respuesta a los acontecimientos en Gaza.
