La vida de una mujer de Alicante dio un giro dramático tras someterse a un tratamiento estético que resultó ser una estafa. La afectada, de 43 años, decidió buscar un especialista en medicina estética para realizarse un tratamiento con ácido hialurónico y se encontró con una «doctora» que prometía resultados espectaculares. Sin embargo, todo resultó ser un engaño que le costó 1.200 euros y dejó secuelas en su rostro.
Al descubrir la oferta a través de redes sociales, la mujer contactó con la supuesta especialista, quien ofrecía un tratamiento para rejuvenecer los labios y la zona de la boca. A pesar de tener dudas sobre las condiciones higiénicas del lugar, la víctima decidió continuar con el procedimiento. Esta decisión, lamentablemente, le causó graves efectos secundarios, incluyendo una severa inflamación de los labios y la boca, que le impidieron comer con normalidad durante más de un mes.
Ante la situación, la afectada intentó comunicar su malestar a la falsa doctora, quien rápidamente la bloqueó y eliminó todas las conversaciones sobre el tratamiento. Asustada y con secuelas visibles, la mujer se dirigió a la Policía Nacional para denunciar lo sucedido. Las autoridades iniciaron una investigación que reveló que la detenida no solo carecía de la titulación necesaria, sino que también realizaba tratamientos estéticos ilegales en su vivienda, sin cumplir con las condiciones adecuadas para llevar a cabo tales procedimientos.
La Policía Nacional ha calificado a la detenida como la «doctora del terror», subrayando la magnitud de esta estafa y la vulnerabilidad de quienes buscan mejorar su apariencia sin verificar adecuadamente la credibilidad de los profesionales. Este incidente pone de manifiesto la importancia de informarse y consultar a especialistas debidamente acreditados antes de someterse a cualquier tratamiento estético.
Esta situación no solo afecta a la víctima, sino que también resalta la necesidad de una mayor regulación en el sector de la medicina estética, donde casos como este podrían ser más frecuentes de lo que se imagina. La mujer espera que su experiencia sirva como advertencia para otros que buscan tratamientos similares.
