Francia ha comenzado a diseñar un plan junto a sus aliados europeos para hacer frente a las amenazas planteadas por Estados Unidos sobre Groenlandia. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, afirmó que cualquier posible intervención militar por parte de EE.UU. «no tendría sentido». Estas declaraciones se producen tras el anuncio del Gobierno de Donald Trump, que ha considerado «varias opciones» para adquirir este territorio danés autónomo, incluso la posibilidad de «utilizar el Ejército».
Barrot ha enfatizado que una acción de este tipo «contra otro país de la OTAN no tendría ningún sentido y, sobre todo, sería contrario a los intereses de Estados Unidos». En el marco de una reunión en París con sus homólogos de India, Polonia y Alemania, el ministro francés destacó que se abordará la situación de Groenlandia con el objetivo de desarrollar una respuesta europea conjunta frente a estas «muestras de intimidación».
Reuniones y declaraciones de apoyo
Barrot anunció que compartirá el plan francés con sus socios europeos «en los próximos días». Durante la reunión, reiteró que Groenlandia «no está en venta y pertenece a los groenlandeses», descartando que situaciones similares a las recientes en Venezuela puedan repetirse. Es relevante mencionar que el ministro mantuvo una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien le aseguró que su Gobierno no tiene intenciones de repetir el mismo ‘modus operandi’ utilizado en Venezuela.
El presidente francés, Emmanuel Macron, también se pronunció sobre el tema, afirmando que «no existe ningún escenario en el que Estados Unidos se vea en la posición de violar la soberanía danesa» en Groenlandia. En un comunicado emitido después de la cumbre de la Coalición de Voluntarios, Macron subrayó que «Groenlandia es un territorio bajo soberanía danesa y seguirá siéndolo».
Las implicaciones geopolíticas de Groenlandia
La reciente retórica de Estados Unidos ha generado preocupación en la diplomacia europea. El pasado 6 de enero, la presidencia francesa organizó una llamada con sus homólogos del G7 para discutir temas de relevancia, como Ucrania, Venezuela y, por supuesto, el conflicto en Groenlandia. Los líderes de las principales potencias europeas y Canadá han manifestado públicamente su apoyo a la isla, que se ha convertido en un objetivo estratégico para EE.UU. debido a su riqueza en recursos minerales.
Groenlandia, con una población de tan solo 57 000 habitantes, es considerada por el Gobierno de Trump como un «objetivo estratégico de seguridad nacional», en el contexto de un acuerdo de defensa que ha vinculado a la isla con Estados Unidos durante años. Con la creciente tensión en la región, la respuesta conjunta de Europa será crucial para preservar la soberanía danesa y la estabilidad en el Ártico.
