Israel llama a boicotear el Mobile World Congress de 2026

El ministro de Comunicaciones de Israel, Shlomo Karhi, ha solicitado a las empresas israelíes que boicoteen el próximo Mobile World Congress (MWC), programado para marzo de 2026 en Barcelona. Esta petición surge como respuesta a las recientes medidas anunciadas por el Gobierno español bajo la dirección de Pedro Sánchez, que, según Karhi, constituyen «una serie de medidas antiisraelíes», incluyendo el apoyo a Hamas y la intención de reconocer un Estado palestino en el corazón de Israel.

La empresa organizadora del MWC, GSMA, se ha pronunciado rápidamente, describiendo el evento como «unificador» y esencial para el progreso tecnológico y la conectividad. Esta declaración contrasta con la postura del Gobierno israelí, que ve en las acciones de España un ataque directo a la legitimidad de su existencia.

En un contexto más amplio, el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha criticado la llamada al boicot, calificándola de «decisión grave» que no debería ser tomada a la ligera. En su cuenta de X, ha instado a los líderes a reconsiderar la postura de boicotear productos y empresas israelíes, argumentando que esto podría tener repercusiones negativas y que se requieren «explicaciones» al Govern.

El Mobile World Congress es considerado uno de los eventos tecnológicos más relevantes a nivel mundial, generando más de 500 millones de euros anuales para la economía de Cataluña. Además de su impacto económico directo, el congreso posiciona la región como un centro atractivo para la innovación y la investigación, atrayendo talento y inversión que contribuyen al desarrollo del sector.

Las medidas adoptadas recientemente por el Gobierno español incluyen un paquete que busca «parar el genocidio en Gaza», el cual comprende varias acciones concretas. Entre ellas se encuentra la aprobación de un decreto ley que consolida el embargo de armas a Israel, la prohibición del tránsito de barcos que transportan combustibles destinados a las fuerzas armadas israelíes, así como la denegación de entrada al espacio aéreo español a aeronaves que transporten material de defensa para Israel.

Además, estas medidas implican restricciones sobre la importación de productos de asentamientos ilegales en Gaza y Cisjordania, así como un refuerzo del apoyo a la Autoridad Palestina mediante nuevos proyectos de colaboración en áreas como la agricultura y la asistencia médica. En este contexto, el Gobierno español ha decidido aumentar su contribución a UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, en 10 millones de euros, alcanzando un total de 150 000 millones de euros en ayuda humanitaria para Gaza en 2026.

La tensión entre ambos países se intensifica, y el futuro del Mobile World Congress está en el aire, mientras se desarrollan estas complejas dinámicas políticas y económicas.