Ola al Zanoun, periodista palestina, vivió un momento devastador el 19 de octubre de 2024 cuando una explosión en Gaza la sorprendió mientras buscaba cobertura desde el tejado de su edificio. En cuestión de minutos, varios bombardeos arrasaron su entorno, cubriéndola de polvo y provocando un grito angustioso en busca de sus hijos. Este ataque israelí se convirtió en una experiencia traumática, marcada por el miedo y la incertidumbre.
En una entrevista concedida a Antena 3 Noticias, horas antes de recibir un galardón de Reporteros Sin Fronteras en Madrid, Ola compartió que este fue uno de los episodios más difíciles de su vida. Junto a su marido, Adel al Zanoun, quien dirige la agencia France Presse en la Franja, abandonó Gaza rumbo a Egipto con sus cinco hijos. Esta pareja ha sido de las pocas en poder contar al mundo cómo han vivido estos dos años de conflicto, ya que Israel ha restringido el acceso de periodistas extranjeros a la zona.
La realidad de ser periodista en Gaza
Según Ola, ser periodista en Gaza implica enfrentar un constante peligro. “Trabajar como periodista siempre es arriesgado, pero ser periodista en Gaza es estar dentro del infierno”, afirmó. Su labor consiste en “documentar y mostrar toda la violencia de Israel contra la gente y los periodistas”. Desde el inicio del conflicto, más de 240 profesionales de la información han perdido la vida bajo bombardeos israelíes.
Para ella, lo más desgarrador es tener que cubrir ataques en los que las víctimas son amigos y colegas. “En cualquier momento podías morir. Vives asustada, tienes mucho miedo”, relata Adel, quien considera “héroes” a todos los jóvenes palestinos que arriesgan su vida a diario para narrar la realidad de la Franja. A pesar de haber cubierto cinco guerras, este conflicto ha sido el más complicado para él, ya que no puede separar su rol de periodista de su papel como padre y esposo que debe proteger a su familia.
El impacto del alto el fuego y la lucha por justicia
Un mes después de firmarse un acuerdo de alto el fuego en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheikh, Ola y Adel denuncian la continua violencia. En este periodo, otros 241 palestinos han muerto en ataques indiscriminados, mientras Israel alega que Hamas ha incumplido lo pactado. “Israel nunca ha respetado ningún alto el fuego en la historia”, señala Ola, quien espera que los países presentes en la firma presionen para que se respete el acuerdo y se logre un retorno a la normalidad.
Ambos periodistas anhelan que esta guerra termine, que las tropas israelíes se retiren de la Franja y que se inicie la reconstrucción. Piden justicia para los cerca de 70 000 palestinos que han muerto a causa del conflicto y desean regresar a sus hogares, recuperar su vida y abrazar a sus familiares que aún permanecen en Gaza. “No soñamos con tener vidas de lujo, solo queremos lo normal y corriente para vivir como un ser humano”, concluye Ola.
