La reconstrucción de Gaza costará 70.000 millones de dólares

La ciudad de Gaza ha comenzado este martes las obras para limpiar los escombros y abrir sus calles tras dos años de conflicto bélico. Con el apoyo del Estado de Catar, varias excavadoras iniciaron los trabajos desde el garaje municipal junto al estadio Al Yarmouk, dirigiéndose hacia las principales avenidas y carreteras de la urbe. Según un portavoz del municipio, el 90 % de las calles se encuentran destrozadas, lo que dificulta la circulación y el retorno de los desplazados.

La situación es crítica; el alcalde de Gaza, Yahya al Sarraj, informó que la ciudad enfrenta «una grave escasez de recursos» para facilitar la apertura de las vías y garantizar el mantenimiento de los servicios básicos, como el agua potable. «No disponemos de repuestos ni materiales de construcción», lamentó al referirse a la falta de recursos necesarios para poder operar adecuadamente los pozos de agua.

Acuerdo de alto el fuego y conferencias humanitarias

El reciente acuerdo de alto el fuego, firmado por el presidente estadounidense Donald Trump y varios líderes árabes, ha permitido poner fin a un conflicto que ha devastado la región. Este acuerdo incluye la liberación de rehenes, la retirada parcial de las tropas israelíes y la apertura de canales humanitarios para el suministro de alimentos y medicinas.

En este contexto, el presidente francés Emmanuel Macron anunció hoy desde Beirut que Francia y Egipto organizarán una conferencia humanitaria en «las próximas semanas». El objetivo de esta conferencia será garantizar un flujo humanitario continuo y sentar las bases para la reconstrucción de Gaza.

Un desafío monumental para la reconstrucción

La ONU ha estimado que la reconstrucción de la Franja de Gaza, donde la destrucción es prácticamente total, requerirá al menos 70.000 millones de dólares. De esta cifra, se estima que unos 20.000 millones deben ser invertidos en los próximos tres años para poder restaurar la viabilidad de la vida en este territorio palestino.

A medida que se inician las labores de limpieza, la comunidad internacional observa de cerca la evolución de la situación en Gaza, consciente de que la reconstrucción no solo implica la rehabilitación de infraestructuras, sino también la restauración de la esperanza y el bienestar de sus habitantes.