El presidente de facto de Venezuela, Nicolás Maduro, ha dirigido fuertes advertencias al nuevo presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien ganó las elecciones con un margen de 18 puntos sobre la candidata comunista, Jeannette Jara. Durante su programa semanal de televisión, Maduro enfatizó que cualquier ataque a un venezolano tendría graves consecuencias: «Usted podrá ser pinochetista convicto y confeso, pero cuidadito si le toca un pelo a un venezolano», afirmó mientras señalaba a la cámara con un dedo amenazante.
Maduro advirtió que «el que se mete con Venezuela se seca», en un intento de proteger la imagen de los migrantes venezolanos en Chile, donde actualmente residen entre 700 000 y 800 000 compatriotas. Las tensiones han aumentado en la frontera norte de Chile, donde se han registrado incidentes con venezolanos intentando cruzar a Perú. En este contexto, la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, instó a Chile a mantener un «espacio de respeto y bienvenida» para la diáspora venezolana.
Desafíos de la nueva administración chilena
El gobierno de Gabriel Boric, que ha sido firme en su postura contra las violaciones de derechos humanos en Venezuela, planea implementar políticas más estrictas contra la inmigración ilegal y la seguridad pública. La situación se complica aún más con la presencia del Tren de Aragua, una banda transnacional originaria de Venezuela que ha generado preocupación en el país andino.
La Fiscalía de Chile ha acusado a Diosdado Cabello, número dos del chavismo, de haber contratado a esta organización criminal para llevar a cabo acciones violentas en el país, incluyendo el secuestro y ejecución del teniente rebelde Ronald Ojeda, quien se encontraba asilado en Chile.
Las declaraciones de Maduro no solo reflejan la tensión entre ambos países, sino también la crítica continua hacia la administración chilena, a la que el chavismo ha descalificado con epítetos como «traidor» y «cobarde». «El proceso llamado progresista del señor Boric creó las condiciones para que hoy esté un nazi en el Palacio de La Moneda en Chile», remarcó Maduro, en un intento por desacreditar el enfoque de Boric hacia su gobierno.
La situación en Chile respecto a la migración venezolana sigue siendo un tema candente, con implicaciones tanto políticas como sociales, que demandan atención y acciones concretas por parte de las autoridades chilenas.
