El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado este martes que Reino Unido reconocerá el Estado de Palestina durante la próxima Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre, salvo que el Gobierno de Israel adopte «medidas sustanciales» para poner fin a la crisis en la Franja de Gaza y acuerde un alto el fuego con Hamas.
Starmer ha declarado que la decisión de reconocer a Palestina se tomará «a menos que el Gobierno israelí tome medidas significativas para abordar la terrible situación en Gaza, acuerde un alto el fuego y se comprometa con una paz sostenible». Este compromiso incluye permitir que la ONU reanude el suministro de ayuda humanitaria y garantizar que no habrá anexiones en Cisjordania.
Compromiso británico con la paz en Gaza
El primer ministro ha enfatizado que la condición de Estado palestino es un derecho inalienable del pueblo palestino y es esencial para la seguridad a largo plazo de Israel. «Un alto el fuego no perdurará sin un trabajo urgente en materia de gobernanza y seguridad en Gaza», ha afirmado Starmer, quien también ha señalado que se está preparando un plan junto a aliados clave para fomentar negociaciones políticas a largo plazo y avanzar hacia una solución de dos Estados.
Starmer ha hecho un llamado a Hamas instando a la liberación de todos los rehenes y al desarme de la organización, que considera responsable de las atrocidades ocurridas el 7 de octubre. «Hamas no debe ser recompensada», ha añadido, y ha pedido a la milicia palestina que firme un alto el fuego inmediato y se comprometa a no participar en el Gobierno de Gaza.
Reacciones internacionales y postura de Israel
En este contexto, el Gobierno británico ha tomado medidas para aliviar la situación humanitaria en Gaza, incluyendo lanzamientos aéreos de ayuda en coordinación con Jordania y el traslado de niños heridos a hospitales británicos. Esta postura se alinea con el reciente anuncio del presidente francés, Emmanuel Macron, quien también ha manifestado que Francia reconocerá a Palestina en la próxima Asamblea General de la ONU.
Por otro lado, el Ministerio de Exteriores israelí ha condenado la declaración de Starmer, calificándola de «recompensa a Hamas» y afirmando que este cambio de postura del Gobierno británico perjudica los esfuerzos por lograr un alto el fuego y un marco para la liberación de los rehenes.
La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos que tomarán tanto Reino Unido como Israel, en un momento crítico para la paz en la región.
