Un niño británico de 13 años ha fallecido tras ser apuñalado en su domicilio en Portugal, en un suceso que las autoridades han calificado como un caso de violencia doméstica. El presunto agresor, expareja de la madre del menor, también murió poco después de los hechos.
El crimen ocurrió en la localidad de Casais, en el municipio de Tomar, a unos 145 kilómetros al noreste de Lisboa. Según informó la Guardia Nacional Republicana (GNR), los agentes acudieron al lugar tras recibir un aviso que alertaba sobre una posible situación de violencia en la vivienda familiar.
Al llegar, los agentes encontraron a la madre del menor «con signos de haber sido retenida y agredida», por lo que fue trasladada de inmediato al hospital más cercano para recibir atención médica. En el interior de la vivienda se hallaron tanto el niño como el presunto agresor, ambos con múltiples heridas provocadas por un arma blanca.
A pesar de que ambos presentaban signos vitales, los servicios de emergencia confirmaron su fallecimiento poco después en el lugar de los hechos. La intervención policial se vio agravada por un nuevo incidente: dentro de la casa se detectó un fuerte olor a gas que, instantes después, provocó una explosión. Como consecuencia, uno de los agentes resultó herido y tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios.
Antecedentes del caso y respuesta de las autoridades
Las autoridades han confirmado que el presunto agresor contaba con antecedentes penales y había cumplido una condena de prisión por homicidio agravado. Además, la familia había sido señalada por las fuerzas de seguridad tras registrarse denuncias por violencia doméstica en los años 2022 y 2023.
El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido ha confirmado que está al tanto del suceso. En un comunicado, un portavoz indicó que el Gobierno británico se encuentra en contacto con las autoridades portuguesas y que está preparado para ofrecer apoyo consular a los familiares afectados.
Este trágico incidente ha suscitado una profunda preocupación en ambos países, reavivando el debate sobre la violencia doméstica y la protección de los menores. Las autoridades portuguesas han reiterado su compromiso en la lucha contra estos actos de violencia, intensificando las medidas de prevención y apoyo a las víctimas.
La comunidad de Casais se encuentra consternada ante la noticia, y se espera que se realicen vigilias en homenaje al menor. La tragedia ha puesto de relieve la necesidad de abordar la violencia doméstica con mayor eficacia y de ofrecer recursos adecuados para las víctimas.
