Un tribunal de apelación de Nueva York ha anulado la multa de 454 millones de dólares impuesta en 2024 al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el contexto de un caso de fraude civil promovido por la fiscal estatal Letitia James. Esta decisión se produce tras el fallo de un panel de jueces que considera que la penalización constituye una multa excesiva que infringe la Octava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
Los magistrados, sin embargo, han concordado en mantener las medidas cautelares establecidas por el juez Arthur Engoron, que buscan limitar la cultura empresarial de la Organización Trump. Esta entidad fue declarada responsable de inflar su patrimonio en aproximadamente 2.200 millones de dólares para obtener ventajas con aseguradoras y bancos.
Restricciones empresariales y la batalla legal
Además de anular la multa, el tribunal ha decidido mantener la prohibición que impide a Trump y a sus dos hijos mayores asumir roles de dirección empresarial durante varios años. En febrero de 2024, el juez Engoron ya había limitado la capacidad de Trump para hacer negocios en Nueva York durante los próximos tres años, junto con la imposición de la multa que ahora ha sido revocada.
La demanda civil presentada por la fiscal James, quien es demócrata y ha sido objeto de ataques por parte de Trump desde su regreso al poder en enero, busca responsabilizar a Trump y a sus hijos por las alegaciones de fraude. Trump ha denunciado constantemente este procedimiento, acusando a James de llevar a cabo una “caza de brujas política” en su contra y criticando al juez Engoron por su decisión sumaria que declaró responsables a los acusados antes de que comenzara el juicio civil.
Reacciones de Trump y el impacto político
En su red social Truth Social, Trump celebró lo que describió como una “victoria” en “una de las peores persecuciones empresariales” en la historia de Estados Unidos, calificando el caso de “interferencia electoral”. Esta declaración se alinea con su narrativa durante la campaña electoral, en la que ha criticado otros casos en su contra, tildándolos de motivados por “jueces corruptos”.
Este desarrollo judicial no solo marca un hito en la carrera legal de Trump, sino que también podría tener repercusiones significativas en el ámbito político, donde el expresidente busca consolidar su base de apoyo en un contexto electoral cada vez más polarizado.
