Vecinos de Bilbao organizan patrullas ante incendios de contenedores

En un esfuerzo por combatir la creciente ola de incendios de contenedores en el barrio de Amezola, en Bilbao, los vecinos han comenzado a organizar patrullas vecinales. Esta iniciativa surge como respuesta a la preocupación por la seguridad en la zona, que ha visto un incremento alarmante en estos incidentes, que no solo afectan a los contenedores, sino también a vehículos y comercios.

Javi, uno de los participantes en estas patrullas, comenta que su principal labor es avisar al 112 al detectar situaciones sospechosas. Por su parte, Iñaki, también involucrado en la vigilancia, explica que llevan consigo únicamente el móvil y un silbato para alertar a los demás.

Impacto de los incendios en la comunidad

Los residentes han comenzado a acostumbrarse a la frecuente visita de los bomberos, quienes han tenido que intervenir en varias ocasiones. Ane expresa su impotencia al mencionar que los contenedores que se encuentran bajo su vivienda han sido incendiados varias veces en un solo mes. Otro vecino señala que han sido destruidos prácticamente todos los contenedores de las calles General Salazar y Labayru.

Los fuegos son intencionados y han causado daños significativos. Floren informa que las llamas han alcanzado a varios vehículos, algunos en dos ocasiones. Además, los comercios también sufren las consecuencias; Iñaki, propietario de un bar, relata que uno de estos incendios dañó la persiana de su local, levantando la pintura y quemando la caja del rótulo.

Demandas de seguridad y soluciones

Los daños no se limitan a los comercios. Matxalen indica que las ventanas de su hogar quedaron ennegrecidas y que el hollín cubrió su habitación. La situación es similar para Sylvia, quien comentó que «la última vez, las llamas rompieron un cristal y tuvimos que desalojar».

Frente a esta realidad, los vecinos se sienten abandonados y exigen al Ayuntamiento que tome medidas efectivas. Alicia y Juan Antonio, de la tienda de repostería creativa Ganatxe, coinciden en que es imperativo mejorar la seguridad en la zona.

Sylvia propone que se instalen contenedores ignífugos y se coloquen cámaras de vigilancia. Varios vecinos sugieren que el contenido de los contenedores de papel debería ser retirado a las diez de la noche para disminuir el riesgo de incendios, ya que estos sirven como combustible. La comunidad anhela dejar de sentir el calor del fuego bajo sus ventanas y recuperar la seguridad en sus calles.