El expresidente de Vox en la Región de Murcia, José Ángel Antelo, ha declarado este martes que la decisión de cesarle como líder provincial del partido fue tomada por Santiago Abascal. En una rueda de prensa celebrada en la Asamblea, Antelo afirmó que «todo lo demás es fuego de artificio y buscar el relato donde no se puede buscar».
Antelo, que ha estado en Vox durante siete años, lamentó no haber recibido «ni una llamada» de Abascal tras su destitución y destacó que su lealtad hacia el líder nacional había sido «incuestionable». En este sentido, explicó que la dirección del partido le instó a presentar su dimisión voluntaria, una opción que rechazó por principios personales.
«Se me pasó por la cabeza que cómo iba a dimitir yo, cuando sigue sin dimitir Pedro Sánchez y quien les habla no ha hecho absolutamente nada salvo trabajar cada día por la Región de Murcia», argumentó Antelo, poniendo de relieve su dedicación al cargo.
Críticas a la dirección de Vox
El exlíder regional no escatimó en críticas hacia las formas empleadas por la cúpula de Vox, calificando las decisiones como «injustas, arbitrarias y basadas en el sectarismo». Según sus palabras, existe un «patrón» dentro del partido donde «aquella persona que medio destaca o es conocida acaba fuera del partido con malas artes».
Antelo subrayó que «la lealtad es de ida y vuelta y la sumisión es otra cosa», dejando claro que nunca se considerará sumiso: «Quien les habla jamás será sumiso, me tienen que matar para ello». A horas de ser relevado en la portavocía del grupo parlamentario Vox, cargo que ha recaído en Rubén Martínez Alpañez, Antelo afirmó que no abandonará a los ciudadanos de la Región de Murcia, resaltando su compromiso con ellos.
Reflexiones sobre la democracia interna
Antelo contrastó su situación personal con la de quienes han ejecutado su relevo, asegurando que él duerme «muy tranquilo». En cambio, sugirió que aquellos que han tomado decisiones en su contra deberían tener «la conciencia intranquila» por actuar con «poca democracia interna». Esta afirmación pone de relieve las tensiones internas que podrían estar afectando a la cohesión del partido.
Con su salida, Antelo deja un vacío en la dirección de Vox en Murcia, una comunidad que ha sido objeto de numerosas controversias políticas y que ahora se enfrenta a un período de reestructuración bajo un nuevo liderazgo.
