Dos de cada tres profesores en Cataluña confiesan que ya no tienen tiempo ni para preparar clases

Docente se queja por falta de tiempo

El profesorado catalán vive un momento de desgaste histórico. Según la segunda parte del Estudio sobre el malestar docente en Cataluña, elaborado por el sindicato Ustec —el mayoritario en el sector—, la situación ha llegado a un punto crítico: el 88% de los docentes considera que la profesión ha perdido prestigio y que se les excluye de las decisiones fundamentales del ámbito educativo.

El informe, basado en una macroencuesta a más de 14.000 profesores de centros públicos, vuelve a sacar a la luz un sentimiento generalizado de cansancio y frustración. “Hay una crisis de reconocimiento y participación que afecta negativamente a la profesión”, advierte Ustec, que ya prepara una manifestación unitaria para este sábado para exigir mejoras laborales.

La burocracia, el gran enemigo del profesorado

Los datos son contundentes. El 84% de los docentes afirma que la carga burocrática es excesiva y se ha convertido en el principal origen de su malestar. Informes, trámites administrativos, plataformas digitales, memorias pedagógicas y tareas no docentes absorben buena parte de su jornada.

Como consecuencia directa, el 76% admite que no tiene tiempo suficiente para preparar las clases, una cifra que evidencia el deterioro de las condiciones de trabajo y el impacto sobre la calidad educativa.

Ratios altas, falta de recursos y salarios a la baja

Además del peso burocrático, el estudio señala otros problemas estructurales: las ratios elevadas preocupan al 79% del profesorado, mientras que el 88% denuncia la falta de recursos y personal especializado para atender adecuadamente al alumnado con necesidades educativas o trastornos del desarrollo.

En cuanto al salario, aunque el nivel de descontento ha bajado —hoy es del 58%—, sigue siendo uno de los puntos críticos: los docentes catalanes aseguran ser los peor pagados del Estado, una situación que atribuyen al complemento específico autonómico, congelado desde hace años.

Formación insuficiente y calendario que genera rechazo

Otro dato inquietante: el 65% de los profesores considera que su formación inicial y continua no está a la altura de las necesidades reales del aula. Cursos poco útiles, falta de actualización y propuestas desconectadas de la realidad escolar son algunas de las quejas más repetidas.

El calendario escolar también genera fricción. Dos de cada tres docentes preferirían iniciar el curso después de la Diada, como se hacía antes. Y el 89% defiende un modelo de jornada compactada, que permitiría reorganizar el tiempo escolar y reducir la carga de tareas vespertinas.

Un colectivo dividido ante el decreto de plantillas

A diferencia de la postura sindical, el rechazo al decreto de plantillas —que permite a las direcciones seleccionar profesorado según perfil, no por antigüedad de bolsa— no es mayoritario. La comunidad docente está dividida: el 53% lo rechaza y el resto lo acepta o lo ve con matices, al considerar que también puede beneficiar a determinados perfiles profesionales.

¿Qué soluciones proponen los profesores?

El informe recopila las propuestas más repetidas por el colectivo para revertir el malestar:

  • Reducir las ratios por aula.
  • Aumentar plantillas docentes y personal especializado.
  • Aplicar una desburocratización real y efectiva.
  • Actualizar salarios y complementos autonómicos.
  • Climatizar centros ante las olas de calor.

Los sindicatos convocan una protesta unitaria

Este sábado, las organizaciones educativas catalanas han convocado una manifestación conjunta para presionar al Govern de Salvador Illa. Según Ustec, han pasado ya 12 meses desde que concedieron al Ejecutivo “un año de margen” para desplegar su modelo educativo y la mayoría de compromisos no se han cumplido.

Iolanda Segura, portavoz del sindicato, es tajante: “Se anunció un plan de desburocratización y no hemos visto ninguna propuesta. Al contrario: cada nuevo programa viene acompañado de más burocracia”.

Entre sus cuatro grandes reivindicaciones destacan:

  • Reducción de la carga burocrática.
  • Bajada de ratios.
  • Aumento de personal docente.
  • Mejora salarial efectiva.

“Somos los maestros peor pagados del Estado”, lamenta Segura. Un mensaje que, unido al desgaste acumulado, anticipa un otoño caliente en el sistema educativo catalán.