El Hospital de Valme apoya a familias de bebés prematuros

El Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla ha conmemorado el Día Mundial de la Prematuridad con una jornada dedicada a reflexionar sobre los avances y desafíos en el cuidado de los recién nacidos. Cada año, este centro médico atiende a aproximadamente 380 recién nacidos con diversas patologías, de los cuales un 25% son prematuros, lo que resalta la importancia de su labor en este ámbito.

Modelo de cuidados centrados en la familia

El jefe de Pediatría, Juan Diego Carmona, ha enfatizado que el objetivo principal es situar al recién nacido y a su familia en el centro del cuidado. El Hospital de Valme se distingue por implementar un modelo de cuidados centrados en el desarrollo y la familia, que no solo es una necesidad, sino que está respaldado por evidencia médica que demuestra su efectividad en la mejora de la salud infantil. Este enfoque busca crear un entorno propicio para el desarrollo de los bebés, involucrando a los padres en el cuidado de sus hijos.

Las estrategias incluyen desde el método canguro hasta la gestión del ruido y la forma de ofrecer alimentación. “Todas estas medidas forman parte de los cuidados centrados en el desarrollo”, ha indicado Carmona, quien señala que el Hospital de Valme es uno de los pioneros en este tipo de atención.

Superando el miedo de los padres

Uno de los mayores desafíos que enfrentan las familias es la incertidumbre y el miedo que sienten al ingresar a sus bebés prematuros. “Al inicio del ingreso, los padres suelen sentirse perdidos, sin saber si pueden tocar a su hijo”, explica el doctor. Para ayudar a resolver estas dudas, la unidad ha creado un libro informativo que ha sido bien recibido y que aborda temas como los cuidados canguro y la importancia de la cercanía física con el bebé.

Además, el hospital cuenta con un banco de leche satélite, dependiente del Hospital Virgen del Rocío, que ya tiene más de 20 madres donantes. Carmona destaca que “la leche humana donada es un auténtico medicamento” que resulta esencial para la salud de los prematuros.

El acompañamiento emocional es también fundamental en situaciones críticas. Carmona recuerda el caso de una madre que perdió a uno de sus gemelos prematuros, señalando que estas experiencias son “hitos históricos” en la vida de las familias y del personal médico. Por ello, el hospital se esfuerza en ofrecer un apoyo emocional constante.

A pesar de que la prematuridad sigue siendo un “problema grave de salud”, el jefe de Pediatría transmite un mensaje de optimismo, resaltando que los avances tecnológicos y de cuidados han mejorado significativamente las tasas de supervivencia y la calidad de vida de los recién nacidos. “Las familias pueden tener la certeza de que no se sentirán solas, tanto desde el punto de vista técnico como humano”, concluye Carmona, instando a los padres a mantener la esperanza en el cuidado de sus hijos.