La conquista de América, un acontecimiento que sigue generando controversia más de 500 años después, se ha convertido en un tema de debate actual. En el programa ‘Poniendo las Calles’ de COPE, el historiador mexicano Juan Miguel Zunzunegui ha ofrecido una perspectiva que desafía los mitos establecidos sobre la llegada de los españoles al continente americano, en particular, la llegada de Hernán Cortés en 1519.
Según Zunzunegui, es fundamental situarse en el contexto histórico de aquel momento. «Cuando Hernán Cortés llegó en 1519, México no existía, no hay un imperio, hay una serie de pueblos en la Edad de Piedra», afirma el historiador. Este territorio estaba conformado por comunidades que, con frecuencia, eran sometidas de manera violenta por los aztecas, quienes realizaban miles de sacrificios humanos anualmente. Esta opresión fue un factor determinante que llevó a muchos pueblos indígenas a aliarse con Cortés en su expedición.
La caída de Tenochtitlan y sus implicaciones
La caída de Tenochtitlan en 1521 no debe interpretarse como una victoria lograda por unos pocos cientos de españoles. Más bien, fue el resultado de una gran alianza entre los pueblos indígenas que buscaban liberarse del dominio azteca. «Derivado de esa caída de Tenochtitlan es que existe el México que somos hoy», sentencia Zunzunegui, resaltando cómo los pueblos nativos jugaron un papel crucial en este proceso.
Tras la conquista, España no solo se dedicó a expoliar el territorio, sino que inició la construcción de una nueva sociedad. Zunzunegui destaca que, a pesar de la llegada de enfermedades como la viruela, «Hernán Cortés hizo hospitales» para combatirla. Este enfoque contrasta con el de otras potencias coloniales como Inglaterra o Francia, que establecieron infraestructuras para la extracción de recursos, mientras que España se centró en crear ciudades, acueductos, hospitales y universidades.
El legado español y la controversia actual
El historiador subraya que la mezcla de culturas fue un aspecto distintivo de la colonización española. «España construyó 100 ciudades, se casaron con los pueblos indios, tuvieron hijos, y esos hijos son los abuelos de mis abuelos», relata Zunzunegui, enfatizando la importancia del mestizaje en la construcción de una nueva identidad cultural en el continente.
Recientemente, el rey Felipe VI reconoció que durante la conquista «hubo abusos», aunque también destacó el «afán de protección» manifestado a través de las Leyes de Indias. Sus palabras generaron reacciones encontradas, especialmente en México, donde se ha solicitado una disculpa formal por parte de España. La presidenta Claudia Sheinbaum consideró las declaraciones del monarca como «un gesto de acercamiento», pero insuficiente, mientras que el expresidente Andrés Manuel López Obrador recordó su petición de disculpa a los pueblos originarios por las atrocidades cometidas durante la invasión.
Para comprender el legado español, el investigador del CSIC, Manuel Lucena, explica que «la primera institución política global de la historia de la humanidad es la monarquía española». Según Lucena, esta conexión humana entre continentes sentó las bases de un mundo interconectado. También resalta que el debate sobre el trato a los pueblos indígenas dentro de España generó los primeros pasos hacia los derechos humanos y el derecho internacional, una distinción que marca la expansión española de otras colonizaciones.
Finalmente, Lucena recuerda que el término «leyenda negra» fue una invención de principios del siglo XX para explicar la pérdida del imperio español, y subraya que la historia compartida entre México y España no puede ser borrada, uniendo a millones de personas en torno a un mismo origen e idioma.
