La CUP ha presentado este sábado en Vilafranca del Penedès una guía de política pública de vivienda, planteando alternativas «reales» a las medidas del presidente Salvador Illa, a quien acusan de lanzar «promesas vacías» en medio de la crisis habitacional que afecta a Catalunya.
En un contexto donde la vivienda se ha convertido en la principal preocupación de los catalanes, Illa anunció la construcción de 210.000 pisos adicionales en Catalunya, con una reserva de entre el 40% y el 50% de vivienda protegida, que se suman a los 50.000 ya prometidos al inicio de la legislatura.
El diputado de la CUP, Xavier Pellicer, fue el encargado de exponer las líneas principales de la iniciativa, que busca aumentar el parque público de viviendas y propone medidas de aplicación inmediata para «frenar la especulación» y «garantizar el derecho a la vivienda». Entre las propuestas destacan la prohibición del uso especulativo del suelo, impedir que grandes inversores económicos puedan adquirir vivienda, limitar el número de inmuebles en posesión de una sola persona, y crear una constructora e inmobiliaria pública.
Críticas a la gestión del Govern
Pellicer ha subrayado que las medidas «se pueden aplicar de forma inmediata» y ha advertido que, si no se implementan, quedará evidenciada «la voluntad ‘fake’ del Govern» para abordar la emergencia habitacional. En el reciente debate de política general, la CUP ofreció su apoyo al Govern para avanzar en medidas concretas, como la limitación de la compra de pisos por persona.
Esta declaración se produce tras el levantamiento del veto que la CUP había impuesto a los socialistas, permitiendo así el pacto para regular el alquiler de temporada, una ley que aún no se ha aprobado en el Parlament y que ha incumplido el calendario acordado, que estipulaba su aprobación antes del verano.
El diputado ha criticado duramente la gestión de los socialistas, calificando de «vergonzoso» y «frío» que Illa haya prometido construir 200.000 pisos cuando «ni siquiera ha cumplido el compromiso de los 50.000 que anunció hace un año». A su juicio, estas promesas solo inflarán la burbuja de la vivienda, lo que servirá para aumentar la especulación.
Un enfoque transformador desde el municipalismo
Con esta guía, la CUP pretende ofrecer una hoja de ruta para que las administraciones locales y el Govern «dejen de lado el negocio inmobiliario» y asuman la vivienda como un derecho y no como un producto financiero. La miembro del Secretariat Nacional de la CUP, Glòria Rubio, ha explicado que la guía es un recopilatorio de propuestas aplicables desde los ayuntamientos.
A pesar de reconocer que «en el marco del capitalismo la vivienda se entiende como una mercancía» y que «difícilmente se podrá revertir completamente esta lógica», Rubio ha defendido que «a través del municipalismo transformador se pueden abrir grietas» y avanzar hacia una política de vivienda que priorice las necesidades sociales sobre el beneficio económico.
