Cómo elegir las zapatillas adecuadas para lesiones en los pies

El aumento de la práctica deportiva en los últimos años ha conllevado un notable incremento de las lesiones asociadas al ejercicio físico. En este contexto, la elección del calzado deportivo se ha convertido en un aspecto crítico para la prevención y tratamiento de estas dolencias. Según la podóloga Ana Senso, del Hospital Quirónsalud Cáceres, un calzado inadecuado puede provocar patologías como la fascitis plantar, la tendinopatía aquílea o la metatarsalgia.

El impacto del tipo de calzado puede variar de moderado a muy alto en la aparición de lesiones, siendo especialmente determinante cuando estas ya están presentes. Senso advierte que, aunque el calzado no siempre es la única causa, sí puede actuar como desencadenante o acelerar el problema. «Un mal apoyo puede afectar a tobillos, rodillas, caderas e incluso a la espalda», explica la especialista, quien también señala que otros factores como la técnica deportiva, el volumen de entrenamiento, la superficie y el peso corporal son relevantes.

La importancia de un estudio biomecánico

Uno de los errores más comunes entre deportistas es priorizar el diseño o la marca del calzado en lugar de criterios biomecánicos. «No tener en cuenta la salud del pie al elegir zapatillas es un fallo habitual», afirma Senso, quien subraya la importancia de considerar factores como el tipo de pisada, la amortiguación y el soporte del arco. Para evitar problemas, recomienda realizar un estudio biomecánico que permita conocer las características individuales del pie, ya que «sin esa información es fácil utilizar un calzado que altere la biomecánica y favorezca lesiones».

La podóloga también alerta sobre una creencia errónea muy extendida: «Pensar que si no duele es que el pie está sano es un error. Muchas lesiones se desarrollan de forma progresiva y silenciosa». En el caso de la fascitis plantar, el calzado debe reducir la tensión en la fascia y mejorar la distribución de cargas. Para ello, se recomiendan zapatillas con buena amortiguación, estabilidad, soporte de arco y un drop medio-alto.

Consejos según el tipo de lesión

Respecto a la tendinopatía aquílea, que es común entre corredores, el tipo de zapatilla influye directamente en la carga del tendón de Aquiles. En estos casos, los expertos aconsejan modelos con buena amortiguación, especialmente en el talón, estabilidad y también un drop medio-alto, evitando calzado minimalista o excesivamente plano.

Ana Senso concluye que no existe una zapatilla que sea perfecta para todos. «No hay una mejor zapatilla deportiva, sino la más adecuada para cada persona según su pisada, su actividad y su historial de lesiones». Este enfoque individualizado es clave para la salud del pie y la prevención de lesiones en los deportistas. Al final, tomar decisiones informadas sobre el calzado puede marcar la diferencia entre disfrutar del deporte y sufrir molestias o lesiones a largo plazo.