Las celebraciones navideñas suelen estar marcadas por comidas abundantes y diversas que pueden causar malestar digestivo. Como resultado de las cenas copiosas, muchas personas experimentan ardores, hinchazón y gases, síntomas que pueden arruinar la alegría de estas festividades. Sin embargo, los expertos ofrecen recomendaciones prácticas para disfrutar de estas comidas sin sufrir las consecuencias.
El problema de las comidas copiosas
Según el doctor Daniel Carpio, del Servicio de Aparato Digestivo del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, el principal problema durante las fiestas es la cantidad de comida consumida, que no es la habitual y que suele ser más rica en grasas y azúcares. Esto provoca que el estómago se distienda y la digestión se ralentice, generando una sensación de pesadez y somnolencia.
La dietista-nutricionista Carolina Mosquera añade que el picoteo constante, típico de estas fechas, interfiere con el ciclo digestivo normal. La combinación de comidas abundantes y el consumo de alcohol, que puede irritar la mucosa estomacal y favorecer el reflujo, contribuyen a un cóctel perjudicial para la salud digestiva.
Consejos para aliviar el malestar
Los expertos sugieren varias estrategias para evitar o aliviar el malestar tras las comidas. Una de ellas es realizar un paseo de 15 minutos después de comer, lo que puede ayudar a estimular la motilidad digestiva y eliminar los gases acumulados. Además, es recomendable no irse a dormir inmediatamente después de cenar, ya que esto puede intensificar los síntomas de reflujo.
Las infusiones, como la manzanilla o la menta, también son útiles. La menta, en particular, tiene un efecto antiespasmódico y puede ayudar en la eliminación de gases, mientras que la manzanilla tiene propiedades calmantes que alivian las molestias leves. Fani García, bioquímica y terapeuta especializada en problemas de digestión, recomienda mantener una buena hidratación, especialmente si se ha consumido alcohol, a través de caldos o infusiones que repongan minerales.
En cuanto a los medicamentos, el doctor Jesús Sueiro, de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec), aclara que el omeprazol no está diseñado para tratar el empacho en la población general. En casos de acidez puntual, un antiácido puede ser más efectivo y menos perjudicial que el omeprazol. Para quienes sufren de reflujo, se recomienda tomar omeprazol antes de las cenas copiosas.
Para disfrutar de las festividades sin descuidar la salud digestiva, es fundamental prestar atención a las señales de hambre y saciedad. Optar por un desayuno adecuado antes de las grandes comidas, como huevos con aguacate y tomate, puede ayudar a evitar la sensación de hambre feroz. Empezar la comida con algo ligero, como una ensalada, también facilita una mejor digestión y reduce la posibilidad de excesos.
La clave está en la moderación: servirse raciones adecuadas, masticar despacio y alternar el consumo de alcohol con agua son hábitos que pueden marcar la diferencia. Compartir postres y dar un pequeño paseo tras las comidas contribuirán a disfrutar de la Navidad sin que el aparato digestivo se resienta. La nutricionista Mosquera concluye que no se trata de prohibir alimentos, sino de disfrutar de las celebraciones de forma equilibrada.
