El endocrinólogo Francisco Rosero ha expuesto recientemente los alimentos esenciales que deberían formar parte de nuestra dieta diaria, destacando especialmente el café, el queso y el aceite de oliva virgen extra. En un contexto donde la alimentación saludable es cada vez más relevante, Rosero ha aportado información valiosa sobre cómo estos alimentos pueden contribuir a mejorar nuestra salud.
El café como aliado para la salud
El café, una bebida que se ha convertido en un ritual cotidiano en España y en muchas partes del mundo, se sitúa como la segunda más consumida a nivel global, solo por detrás del agua, con un consumo estimado de entre 2.250 y 3.000 millones de tazas diarias. Según el Dr. Rosero, esta bebida no solo es popular, sino que también es rica en antioxidantes y polifenoles, compuestos que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes y favorecen la salud cardiovascular.
El especialista también menciona que el café puede mejorar la resistencia a la insulina y, sorprendentemente, puede aportar un impulso en el rendimiento deportivo. «El café puede formar parte de la rutina diaria sin problema», asegura Rosero, aunque recomienda beber primero un vaso de agua antes de consumirlo.
Otros alimentos clave para una dieta equilibrada
Además del café, el Dr. Rosero destaca el papel del queso en la alimentación. A pesar de los mitos que rodean a los productos lácteos, sostiene que la mayoría de los quesos curados contienen cantidades muy bajas de lactosa, casi imperceptibles, lo que los hace más accesibles para quienes tienen intolerancia. Asimismo, el queso es una excelente fuente de proteínas y aporta calcio de alta biodisponibilidad, junto con vitamina K2, fundamental para la correcta fijación del calcio en los huesos.
Por último, el aceite de oliva virgen extra es considerado por Rosero como la grasa más recomendada para el uso diario en la cocina. Varios estudios han relacionado su consumo habitual con un menor riesgo de deterioro cognitivo, ciertos tipos de cáncer y enfermedades inflamatorias crónicas. Así, incorporar estos alimentos a nuestra dieta no solo puede ser un placer, sino también una inversión en nuestra salud a largo plazo.
