El estrés provoca graves problemas bucodentales, advierte experta

Más de la mitad de la población española reconoce sufrir algún tipo de trastorno relacionado con el estrés, que se ha convertido en una de las principales preocupaciones sanitarias, según el Monitor de Salud Mental en España 2025, un estudio realizado por Ipsos. Aunque sus consecuencias emocionales son ampliamente conocidas, muchos ignoran cómo el estrés también repercute en la salud bucodental, afectando a personas que acuden regularmente al dentista.

Impacto del estrés en la salud bucodental

Las consultas odontológicas están viendo un aumento de pacientes, especialmente jóvenes, que presentan síntomas como el bruxismo, la inflamación de encías o dolores musculares persistentes. La doctora Almudena Herraiz, especialista en Ortodoncia en la Clínica Herraiz Ortodoncia, advierte que «el estrés puede afectar de múltiples maneras a la boca, y no solo a través del bruxismo, que es lo más conocido». La tensión prolongada puede alterar la inmunidad local, provocar aftas, retrasar la cicatrización y generar dolor o sensibilidad sin causa aparente.

En situaciones de estrés, el cuerpo produce mayores cantidades de cortisol, una hormona que, en exceso, debilita el sistema inmunitario y desequilibra la flora bucal. Este desequilibrio se puede manifestar a través de llagas recurrentes, encías inflamadas o problemas de cicatrización tras intervenciones como extracciones o implantes. La doctora Herraiz detalla que «cuando una persona vive en un estado de tensión constante, este exceso de cortisol puede traducirse en aftas recurrentes, encías sangrantes, y dolor sin un origen claro».

El bruxismo, una epidemia silenciosa

El bruxismo está siendo catalogado como una «epidemia silenciosa» que provoca diversas dolencias, desde rigidez cervical hasta fracturas en piezas dentales. Este fenómeno afecta en mayor medida a personas jóvenes, especialmente a los millennials, es decir, profesionales de entre 25 y 40 años. La doctora Herraiz señala que «son perfiles que viven conectados, con ritmos acelerados y poco descanso», y que muchos no son conscientes de que aprietan los dientes hasta que comienzan a experimentar síntomas dolorosos.

Los expertos recomiendan acudir al dentista ante señales como presión en los molares, rigidez matutina en la mandíbula o dolor inespecífico en el cuello. La detección precoz de estos problemas es clave para prevenir daños mayores, como fisuras dentales o contracturas musculares persistentes. La doctora Herraiz aclara que «esas molestias no siempre están relacionadas con caries, muchas veces son contracturas derivadas del estrés».

Para cuidar la salud bucodental, es fundamental no solo reducir el estrés, sino también corregir hábitos cotidianos que aumentan la tensión mandibular. La doctora Herraiz resume la importancia de atender a estos signos: «La boca es un espejo de lo que ocurre en el cuerpo. Aprender a escuchar las señales de nuestro organismo es clave para cuidar nuestra salud global».