Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han logrado identificar un biomarcador que podría revolucionar el diagnóstico y tratamiento del dolor de hombro, un problema que afecta a un tercio de la población en algún momento de su vida. Este hallazgo, publicado en la revista científica Journal of Functional Morphology and Kinesiology, se basa en la revisión de 29 estudios previos y ofrece nuevas soluciones para abordar esta dolencia común.
El estudio se centra en la medición de la distancia acromiohumeral (AHD), que se refiere al espacio entre el acromion y la cabeza del húmero. Esta distancia, que se representa radiológicamente, es crucial, ya que valores reducidos están asociados con el síndrome de dolor subacromial (SAPS) y los desgarros del manguito rotador (ECA). Ambas patologías pueden limitar gravemente la movilidad del brazo y afectar la calidad de vida del paciente.
Relevancia clínica del biomarcador
Los investigadores han constatado que los valores más altos de la AHD se relacionan con individuos que no presentan síntomas, lo que sugiere que esta medida puede ser un indicador funcional del estado del hombro. Para determinar la longitud de la AHD, se pueden utilizar diferentes técnicas de imagen, siendo la ecografía la opción más segura y reproducible para medir esta distancia de manera clínica.
Según los expertos, la distancia acromiohumeral «no debe ser considerada únicamente un dato anatómico», ya que está influenciada por factores biomecánicos y neuromusculares que ocurren durante el movimiento. Este enfoque funcional abre nuevas oportunidades para el diagnóstico y seguimiento clínico, así como para la evaluación de tratamientos, especialmente en las fases pre y postoperatorias.
Establecimiento de protocolos estandarizados
Además, los investigadores de la UCM han instado a la creación de protocolos de medición estandarizados que faciliten la comparación de resultados entre diferentes centros. Esto permitirá una mejor aplicación de los hallazgos científicos y una mayor eficacia en los tratamientos. La estandarización es fundamental para que los avances en el diagnóstico y tratamiento del dolor de hombro se traduzcan en beneficios reales para los pacientes.
El avance en la identificación de este biomarcador representa un paso significativo hacia la mejora de la atención médica en el área de la ortopedia y la rehabilitación, proporcionando herramientas más precisas para abordar una de las dolencias musculoesqueléticas más comunes.
