La psicóloga social Carol Tavris ha profundizado en el fenómeno de la disonancia cognitiva, un proceso que explica por qué las personas mantienen creencias erróneas a pesar de recibir información contraria. A través de ejemplos concretos, Tavris ilustra cómo las decisiones que tomamos pueden radicalizar nuestras posturas ideológicas a lo largo del tiempo.
Un ejemplo que utiliza es el de dos ciudadanos estadounidenses, simpatizantes del partido republicano, que en 2017 se enfrentan a una elección. Ocho años después, en 2025, sus visiones del mundo han cambiado drásticamente. Este cambio, según Tavris y su coautor Elliot Aronson, refleja lo que la psicología social ha estado observando: una escalada en las opiniones que surge como respuesta a la disonancia cognitiva.
El conflicto interno y sus justificaciones
La disonancia cognitiva se manifiesta como una sensación de incomodidad cuando nuestras creencias chocan con nuestras acciones. Tavris la define como un conflicto mental que todos enfrentamos, como el caso del fumador que sabe que su hábito es perjudicial pero se aferra a él. Este tipo de justificación es común y forma parte de nuestra naturaleza humana.
“La disonancia cognitiva es un mecanismo de autoprotección”, afirma Tavris, quien señala que muchas personas tienden a rechazar información que desafía su autoconcepto. Este fenómeno es evidente en situaciones cotidianas, donde las personas justifican sus decisiones incluso cuando son claramente erróneas.
La memoria como generadora de conflictos
La memoria juega un papel crucial en este proceso, ya que es uno de los principales generadores de conflicto. Tavris menciona que a menudo recordamos los eventos no como ocurrieron, sino según nuestras creencias y emociones. Esto puede llevar a distorsiones significativas, como se evidenció en una entrevista entre el periodista Tom Brokaw y el novelista Gore Vidal, donde cada uno recordaba la conversación de manera diferente.
Este fenómeno no solo afecta a la memoria individual, sino que también tiene implicaciones más amplias en la política y la sociedad. Tavris observa que cuando se producen actos violentos, como el asesinato de Charlie Kirk, las reacciones son diferentes dependiendo de la ideología del perpetrador. “La gente tiende a justificar las acciones de los de su grupo, mientras que condenan las de los demás”, explica.
A través de su libro, Tavris y Aronson invitan a los lectores a reflexionar sobre cómo la disonancia cognitiva influye en nuestras vidas y decisiones. Al entender este fenómeno, podemos aprender a manejar mejor nuestras reacciones y fomentar un diálogo más constructivo en nuestras interacciones diarias.
