La sepsis, una amenaza silenciosa que causa 17 000 muertes anuales en España

Este 13 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Sepsis, una condición crítica que exige atención inmediata y que es responsable de aproximadamente once millones de muertes anuales a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, la sepsis causa 17 000 muertes cada año, cifra que supera a las muertes por cáncer de mama o colon.

La sepsis puede surgir a partir de infecciones comunes y su diagnóstico ha crecido un 60 % entre 2016 y 2022, según un informe de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc). A pesar de su alta prevalencia, sigue siendo un problema de salud poco conocido y sus síntomas son a menudo difíciles de identificar. El doctor Juan González del Castillo, coordinador del Grupo de Infecciones en Urgencias de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes), subraya la importancia de un diagnóstico temprano para mejorar el pronóstico y reducir el riesgo de mortalidad.

Factores de riesgo y detección temprana

Cuando la sepsis afecta el funcionamiento de los órganos, se puede desencadenar un shock séptico, que puede resultar fatal, afectando órganos vitales como los riñones o el corazón. El doctor Juan Carlos Montalvá, de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), indica que en estos casos el tratamiento con antibióticos puede ser insuficiente si no se inicia a tiempo. Esta condición puede llevar a la muerte hasta en un 30 % de los pacientes.

El doctor Borja Suberviola destaca que la mortalidad en la sepsis depende de múltiples factores, incluyendo las características del paciente y la gravedad de la infección. Entre los grupos de riesgo se encuentran las personas mayores de 65 años, aquellos con enfermedades crónicas como diabetes o insuficiencia renal, así como mujeres embarazadas y niños menores de un año.

La variabilidad de los síntomas es uno de los principales obstáculos para un diagnóstico rápido. Según Suberviola, estos síntomas no son tan fácilmente reconocibles como los de un ictus o un infarto, lo que puede retrasar el tratamiento y empeorar la situación del paciente. Los médicos suelen solicitar análisis de sangre para identificar signos de sepsis, como el funcionamiento anómalo del hígado o los riñones, y desequilibrios electrolíticos.

Protocolos de atención y prevención

La sepsis es una enfermedad que requiere atención inmediata, y el diagnóstico precoz es crucial para evitar el deterioro orgánico. Para facilitar una respuesta rápida, se han implementado protocolos de atención en los servicios sanitarios, conocidos como Código Sepsis, que estandarizan la actuación clínica y priorizan el tiempo de respuesta médica.

En contextos donde existe un mayor riesgo de infecciones, como en hospitales, es fundamental iniciar el tratamiento antibiótico lo antes posible, idealmente dentro de la primera hora. La intervención incluye soporte hemodinámico para mejorar la perfusión de los órganos y la gestión de focos infecciosos, lo que puede requerir drenajes o cirugía en casos graves.

La resistencia bacteriana a los antibióticos se ha incrementado en los últimos años, complicando el tratamiento de algunas infecciones. No obstante, Suberviola recalca que, aunque estas infecciones pueden ser desafiantes, su identificación rápida es clave para emplear antibióticos efectivos.

Para prevenir la sepsis, es vital actuar rápidamente ante cualquier signo de infección, especialmente si se presenta fiebre persistente durante más de 24 horas. Montalvá aconseja que cualquier síntoma de infección, como malestar general o complicaciones urinarias, debe ser evaluado rápidamente por un médico para minimizar riesgos.