Moderna planea diversificación en Europa ante retos en EE UU

La compañía biotecnológica estadounidense Moderna ha diseñado una estrategia centrada en la internacionalización para mitigar su dependencia de Estados Unidos, donde las tasas de vacunación están en declive, especialmente tras el regreso de Donald Trump. El director general en España, Pablo Álvarez, quien asumió el cargo en noviembre pasado, expone los planes de la empresa para crecer en Europa durante una entrevista en su sede en Madrid.

Álvarez, originario de Vigo y con más de 25 años de experiencia en la industria biofarmacéutica, identifica como principal reto la inmunización de adultos en el país. «Los cardiópatas, diabéticos y enfermos de EPOC están poco vacunados», subraya, enfatizando la importancia de abordar este problema para un envejecimiento saludable.

Objetivos de expansión en Europa

Los objetivos de Moderna para España son coherentes con su visión global. «Estamos evolucionando hacia una empresa multiproducto y multipaís», asegura Álvarez. La compañía, que utiliza su plataforma de ARN mensajero (ARNm), se enfocará inicialmente en desarrollar una cartera de vacunas respiratorias, pero esto es solo el comienzo de su expansión.

La reciente evolución del mercado europeo presenta nuevas oportunidades, sobre todo con la finalización de un contrato exclusivo de abastecimiento de vacunas contra la COVID-19 con Pfizer. «Con el fin de ese acuerdo, el mercado entrará en una fase de competencia, lo que permitirá a Moderna crecer significativamente», detalla.

De cara a 2027 y 2028, Álvarez prevé que Europa se convierta en el principal motor de crecimiento de la empresa, superando a Estados Unidos. «Esto ya ha comenzado a cambiar en los resultados de 2025», añade, destacando que la diversificación geográfica es esencial para el futuro de la compañía.

Desarrollo de nuevas vacunas y desafíos en la vacunación

En el ámbito de la innovación, Moderna ha presentado varios productos en su pipeline, incluyendo una vacuna de segunda generación contra la COVID-19 y otra combinada que protege contra el virus respiratorio sincitial y la gripe. «En 2027, esperamos lanzar una vacuna específica contra la gripe y, a medio plazo, otra contra el norovirus», indica Álvarez.

Además, la empresa colabora con MSD en proyectos de oncología, incluyendo el desarrollo de intismeran, un tratamiento en combinación con Keytruda para el melanoma. También están explorando enfermedades raras en asociación con Recordati, lo que demuestra la versatilidad de su plataforma de ARNm.

Sin embargo, el regreso de movimientos antivacunas en Estados Unidos, impulsados en parte por la política, representa un desafío significativo. «Debemos apelar a la responsabilidad de todos los involucrados en decisiones de salud pública», enfatiza Álvarez, quien reclama un diálogo basado en la evidencia científica para contrarrestar la desinformación.

A pesar de la caída del 40% en los ingresos en 2025, la empresa mantiene su compromiso con la investigación y el desarrollo, invirtiendo entre 3 400 y 3 800 millones de euros anuales. Álvarez recalca que estas inversiones son clave para avanzar en un contexto adverso y que la compañía mantiene una mentalidad de startup, enfocándose en el crecimiento y la innovación.

Con cinco ensayos clínicos activos en España, incluyendo vacunas para el citomegalovirus y Epstein-Barr, Moderna continúa buscando soluciones para las enfermedades más desafiantes. «La inmunización es fundamental para un envejecimiento saludable», concluye Álvarez, resaltando la necesidad de aumentar las coberturas vacunales entre las poblaciones más vulnerables.