El reciente brote de meningitis en jóvenes en el Reino Unido ha reavivado la preocupación sobre una enfermedad poco frecuente, pero que puede resultar grave. Hasta el momento, dos jóvenes han fallecido a causa de esta infección, que en su mayoría es de origen bacteriano, específicamente por el meningococo B. La alarma se ha encendido en España, donde los expertos analizan las posibilidades de que un brote similar pueda ocurrir en el país.
Según la Dra. Marta Guillán, miembro del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la probabilidad de un brote de meningitis meningocócica en España es extremadamente baja. «Contamos con uno de los mejores calendarios vacunales a nivel europeo, lo que eleva las tasas de vacunación en la población», explica. Además, resalta la eficacia del sistema de vigilancia epidemiológica español, que permite detectar y controlar brotes rápidamente.
La importancia de la vacunación
El pediatra y portavoz de la Asociación Española de Vacunología, Fernando Moraga-Llop, subraya que la población española tiene un riesgo muy bajo debido a las elevadas tasas de vacunación. La Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Medicina del Adolescente (SEMA) han recomendado la vacunación contra el meningococo B a adolescentes desde hace años, independientemente del reciente brote en el Reino Unido.
La enfermedad meningocócica invasora (EMI) abarca dos formas: la meningitis meningocócica y la septicemia. En España, el meningococo B es responsable del 50% de los casos de EMI, mientras que otros serogrupos como el C, W y Y tienen menor incidencia. Moraga-Llop explica que la enfermedad se transmite a través de contacto estrecho, lo que explica el brote en una sala de fiestas de Canterbury, donde se producen interacciones de alto riesgo.
Síntomas y prevención
La Dra. Guillán define la meningitis como la inflamación de las meninges, las membranas que cubren el cerebro. Los síntomas más comunes incluyen fiebre, cefalea intensa y rigidez de nuca, que pueden ir acompañados de náuseas, vómitos y confusión. La detección temprana y el tratamiento son cruciales para mejorar las tasas de supervivencia, como enfatiza la especialista.
En caso de presentar fiebre alta, dolor de cabeza persistente o somnolencia, es fundamental acudir a un servicio de urgencias. La mortalidad en casos no tratados puede alcanzar el 15-20%, y hasta un 20% de los pacientes puede sufrir secuelas graves como epilepsia o sordera.
La vacunación es la medida más eficaz para prevenir la meningitis. Según el calendario común del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, se administra la vacuna contra el meningococo B a lactantes y se recomienda una dosis en la adolescencia para proteger a los jóvenes ante esta enfermedad potencialmente mortal.
La Dra. Guillán concluye que «cuanto mayor sea el porcentaje de vacunados, menor será la probabilidad de que se produzcan brotes», reiterando la importancia de la vacunación como la mejor herramienta para proteger a la población.
