La llegada de la segunda ola de calor del verano trae consigo noches tropicales que dificultan el descanso. A partir de este domingo, las temperaturas en buena parte del territorio nacional comenzarán a ascender de manera notable, lo que puede complicar la conciliación del sueño. Ante esta situación, muchos optan por el aire acondicionado o ventiladores, pero no todos están dispuestos a recurrir a estas soluciones.
En este contexto, la creadora de contenido Gemma Goes Natural ha compartido un ingenioso truco que promete ayudar a dormir fresco sin necesidad de estos aparatos. Según ella, la clave está en llenar una bolsa con agua caliente del grifo, que no esté hirviendo, y colocarla en el congelador durante unas horas. Justo antes de dormir, se recomienda situar la bolsa en la cama durante unos minutos para que las sábanas se enfríen.
Gemma aconseja colocar la bolsa cerca de los pies para obtener un efecto inmediato. Aunque a primera vista pueda parecer contradictorio usar agua caliente, en ciertas condiciones, este método podría ser más efectivo. Este fenómeno se conoce como el efecto Mpemba, un concepto que, según el matemático y especialista en mecánica de fluidos Siddhant Govardhan Agrawal, fue redescubierto en la década de los años 60 por Erasto Mpemba y Denis Osborne.
El efecto Mpemba y su controversia
El profesor Agrawal señala que el efecto Mpemba se remonta a la época de Aristóteles, aunque su estudio ha generado cierta controversia en la comunidad científica. A pesar de que en redes sociales circulan vídeos donde se muestra cómo agua hirviendo se congela rápidamente en nieve, el experto advierte que estos resultados no siempre son consistentes en un entorno de laboratorio. Factores como el tamaño, la forma y el material del recipiente pueden influir en la replicabilidad del fenómeno.
No obstante, lo que resulta indiscutible es que colocar una bolsa de agua fría en la cama puede ser una solución efectiva para combatir el calor nocturno. De este modo, se puede facilitar el descanso en un periodo en el que las temperaturas no bajan de los 20 grados durante la noche, favoreciendo así un sueño más reparador.
