Ben Collins: “La venganza de los pringados se ha vuelto peligrosa”

Ben Collins, presidente ejecutivo de The Onion, el medio satírico estadounidense más destacado, ha compartido su visión sobre el estado actual de la sátira y su relación con el poder en una reciente entrevista. En un contexto donde la desinformación y las conspiraciones dominan el discurso público, Collins advierte sobre la fantasía de revancha que persigue a ciertos sectores de la élite. “Los poderosos tienen una fantasía de revancha, es la venganza de los pringados”, afirma, refiriéndose a aquellos que se sienten marginados por una sociedad que los ha rechazado.

En 2024, Collins cambió de rumbo, dejando atrás su carrera de más de una década como periodista centrado en tecnología y desinformación para relanzar la edición en papel de The Onion, que había cesado en 2013. A día de hoy, ese periódico mensual cuenta con más de 50 000 suscriptores, convirtiéndose en su principal fuente de ingresos. Sin embargo, las elecciones han forzado a Collins a retomar la antigua práctica de hacer que las historias se viralicen. “Es coger un titular o una historia perfectamente escrita por otra persona y conseguir que lo vea todo el mundo”, explica, haciendo alusión al intento de compra de Infowars, el sitio web de noticias conspirativas dirigido por Alex Jones.

La sátira como herramienta crítica

Durante su participación en el Festival Mozilla en Barcelona, donde impartió una charla titulada “¿Por qué la sátira es importante para la buena tecnología?”, Collins destacó la necesidad de reírse de las absurdidades del mundo tecnológico actual. “Si no te ríes un poco de las valoraciones desorbitadas de las empresas de inteligencia artificial y de los que las dirigen, no muestras todo lo que está pasando”, señala. La sátira, según él, se convierte en una herramienta esencial para exigir cuentas al poder.

Collins también menciona que figuras como Elon Musk han intentado censurar a The Onion, aunque sin éxito. “Su incapacidad para ser cool tiene un efecto en la vida de todos”, añade, refiriéndose a las numerosas solicitudes que reciben para retirar contenido, que van desde gobernadores demócratas hasta Donald Trump. En 2013, antes de que Trump se convirtiera en presidente, The Onion publicó un titular que decía: “Si alguna vez te sientes deprimido, recuerda que en 10 o 15 años estaré muerto”, lo que provocó una carta de su abogado, Michael Cohen, que incluso decidieron enmarcar.

El impacto de la desinformación y la sátira

Al hablar de la relación entre la sátira y la desinformación, Collins aclara que su trabajo no busca engañar, sino más bien reflejar absurdos de la realidad. “La desinformación está pensada para engañar, y la que yo cubrí apuntaba a los que tienen menos derechos”, explica. “En general, la calidad del chiste refleja la calidad de la persona”, añade, asegurando que nunca harían un contenido que menoscabe a grupos vulnerables.

En cuanto a la inteligencia artificial, Collins es tajante: “El humor de la IA es tan malo que cualquier cosa que hacemos parece lo más inteligente hecho nunca”. Asegura que los productos generados por IA carecen de personalidad, algo que distingue al trabajo de The Onion. Ante la creciente popularidad de la sátira, Collins reflexiona sobre el impacto que tiene en la sociedad: “La gente se está desconectando de las noticias, pero al mismo tiempo se están volviendo a involucrar en la vida cívica”.

En un entorno mediático que ha cambiado radicalmente, Collins observa que muchos periodistas se ven obligados a elegir entre permanecer en medios que limitan su voz o arriesgarse a contar la verdad de manera independiente. “La gente literalmente nos dice cosas como ‘cancelé mi suscripción al Washington Post porque The Onion es más sano’”, afirma, sugiriendo que la sátira puede ofrecer una alternativa a la fatiga informativa.

Finalmente, Collins se refiere a la batalla legal con Infowars, que se intensificó tras la oferta de compra que realizaron. “Fue un caos”, recuerda, y aunque la situación se ha convertido en una cuestión de orgullo, su objetivo es claro: “Montar una web centrada en mostrar cómo todo en la vida americana es un timo y cómo estas personas contribuyen a ello”. Así, The Onion se posiciona no solo como un medio de sátira, sino como un espejo crítico de la sociedad actual.