Investigan el origen del virus de la peste porcina africana en Cataluña

Un análisis reciente del virus de la peste porcina africana (PPA) ha confirmado que este no proviene del laboratorio del Centro de Investigación de Sanidad Animal IRTA-CReSA, situado en Cerdanyola del Vallès, Barcelona. La secuenciación del virus fue realizada por el Institut de Recerca en Biomedicina (IRB) de la Generalitat y la Universidad de Barcelona (UB), los cuales han descartado esta hipótesis tras examinar 17 de las 19 muestras proporcionadas.

La secretaria general del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Cristina Massot, y el profesor del IRB, Toni Gabaldón, han indicado que están a la espera de los resultados del Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, que es el laboratorio de referencia para la PPA, para confirmar los hallazgos obtenidos.

Resultados preliminares y su importancia

Massot explicó que, aunque se han secuenciado 17 muestras, las dos restantes son “muestras congeladas de hace 5 años” que no se han utilizado en el análisis. Además, el IRB ha consultado un registro de datos europeos donde se encuentran unas 800 cepas registradas.

El virus encontrado en los jabalíes muertos en las cercanías del laboratorio de IRTA-CReSA corresponde a «una nueva variante no registrada». Gabaldón detalló que se han observado «diversas mutaciones y la pérdida de una parte importante del genoma», lo que hace que esta versión del virus sea «menos virulenta» y, por ende, «menos mortífera» para los cerdos y jabalíes que afecta.

Prudencia y medidas de contención

El conseller del Departamento de Agricultura, Òscar Ordeig, ha solicitado «prudencia» en la interpretación de estos resultados, enfatizando que “hay diferentes líneas de investigación y el laboratorio de referencia dará la conclusión definitiva”. Ordeig también ha agradecido el esfuerzo del personal del departamento, subrayando que “la prioridad actual es contener el radio de 6 kilómetros y seguir apoyando al sector”.

Este desarrollo es crucial, ya que la identificación de la nueva variante, que sería la número 29, complica la posibilidad de rastrear el origen del virus, dado que no se puede establecer ninguna correlación con otras variantes conocidas.