En el ámbito del fútbol profesional, una nueva tendencia se ha impuesto entre los jugadores: las maletas gamer que permiten disfrutar de videojuegos en cualquier lugar. La marca alemana POGA ha ganado popularidad con sus maletines diseñados específicamente para transportar consolas como la PlayStation 5 o la Xbox Series X, ofreciendo una experiencia de juego similar a la que se tiene en casa.
Estas maletas, que han sido vistas recientemente con jugadores como Dani Carvajal y Lamine Yamal, no guardan botas ni ropa, sino un completo set-up gaming. En lugar de ser un mero accesorio, se han convertido en esenciales en los desplazamientos de los futbolistas, quienes las utilizan para relajarse y desconectar entre entrenamientos y partidos.
Una experiencia de juego portátil y de calidad
El modelo más destacado de POGA, el POGA Lux, integra un monitor AOC de 27 pulgadas con resolución Ultra HD 3840×2160, ideal para jugar durante las concentraciones. Además, su diseño incluye protecciones de espuma y anclajes que aseguran que la consola llegue en perfectas condiciones, minimizando golpes y vibraciones durante el viaje.
A pesar de su peso, que ronda los 13,5 kilos en la versión más exclusiva, el POGA es lo suficientemente manejable para que los futbolistas puedan transportarlo sin complicaciones. La gestión del cableado está optimizada, con un único cable de alimentación que evita el caos de conexiones que a menudo se presenta en las habitaciones de hotel.
Una inversión al alcance del fútbol profesional
El precio de estas maletas también refleja su carácter premium: un POGA Lux oscila entre los 969 euros y 1 569 euros dependiendo de si incluye la consola, mientras que el modelo Yez puede alcanzar hasta los 2 749 euros con la PS5 instalada. Cifras que, aunque elevadas, son asumibles dentro del ecosistema del fútbol profesional.
La popularidad de estas maletas no es casualidad. Durante la concentración de la selección española previa al Mundial de Qatar 2022, varios jugadores se presentaron en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con maletas POGA idénticas, lo que suscitó interés y curiosidad entre los aficionados y medios de comunicación. Jugadores como Dani Olmo y Marcos Llorente se unieron a la tendencia de llevar su entretenimiento a cualquier parte, asegurando que su tiempo libre sea lo más placentero posible.
Al final, estas maletas representan mucho más que un simple capricho tecnológico; son una herramienta que permite a los futbolistas gestionar su tiempo libre de manera efectiva, manteniendo sus rutinas y reduciendo la presión antes de los partidos. En un entorno donde el estrés y la exigencia son constantes, poder jugar con amigos y disfrutar de su pasatiempo favorito se convierte en una vía de escape esencial para muchos de ellos.
