La variabilidad de las respuestas de la IA y sus riesgos informativos

Los chatbots de inteligencia artificial, como ChatGPT y Grok, no siempre ofrecen la misma respuesta a una pregunta idéntica, lo que puede dar lugar a la desinformación. Estos sistemas generan respuestas basadas en probabilidades y en los datos con los que han sido entrenados, lo que significa que, cada vez que predicen un resultado, la redacción y el contenido pueden variar de forma significativa.

Según Liany Mendoza, especialista en desarrollo de software, estos modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM por sus siglas en inglés) aprenden patrones estadísticos y no reglas humanas. Así, aunque una pregunta se formule de la misma manera, no hay una única respuesta correcta. Carmen Torrijos, lingüista computacional y responsable de IA en Prodigioso Volcán, añade que estas tecnologías son predictivas, creando respuestas en tiempo real en lugar de ofrecer información almacenada.

Factores que influyen en la variabilidad de respuestas

La variabilidad en las respuestas de estos chatbots también está influenciada por factores como el historial de la conversación, la conexión a internet y la información del usuario, como su ubicación o idioma. Julián Estévez, profesor e investigador en inteligencia artificial, explica que las distintas versiones y actualizaciones de un modelo pueden cambiar el resultado de la interacción. «Si consultas un LLM en diferentes días, puedes encontrarte con distintas versiones del mismo», señala.

Este tipo de variabilidad no solo afecta la redacción, sino que también puede incluir información incorrecta o descontextualizada. Por ello, es fundamental contrastar las respuestas de una IA con fuentes de información fiables. Un ejemplo reciente se produjo con Grok, la IA de la red social X, que ofreció versiones erróneas sobre la fecha, lugar y autor de una fotografía histórica, atribuyéndola a Estados Unidos durante la Gran Depresión, cuando en realidad fue tomada en Málaga durante el franquismo, según el archivo histórico de la Universidad de Málaga.

Desinformación en la era de la IA

Otro caso notable se dio con la ‘vista creada con IA’ de Google, que generó un resumen incorrecto sobre los aviones Canadair. Circulaba un mensaje que afirmaba que los 14 aviones Canadair en servicio en España fueron comprados en 1971 durante el franquismo, lo cual es falso, ya que fueron adquiridos durante la democracia. A pesar de ello, la IA de Google generó un resumen que afirmaba que fuentes de Maldita.es indicaban que no se había comprado ningún avión Canadair desde la era de Franco, lo cual también es incorrecto y ha sido desmentido por la misma fuente.

Diversos compañeros de Maldita.es han repetido la misma búsqueda, y en algunas ocasiones, la IA no produce esta vista, pero posiciona el artículo relacionado como el primer enlace. Esta inconsistencia resalta la necesidad de una supervisión cuidadosa en el uso de tecnologías de IA para evitar la propagación de desinformación.