La red social TikTok ha alterado radicalmente el panorama del comercio minorista, generando una demanda impredecible que está desafiando a las cadenas de suministro. Los usuarios de la plataforma no solo están impulsando las compras en Estados Unidos, sino que también están creando un ambiente donde la escasez de productos y el aumento de precios se han vuelto comunes.
Los peluches Labubu de Pop Mart son un claro ejemplo de esta tendencia. Tras la viralización de vídeos de unboxing, su demanda se disparó, multiplicando su valor de mercado hasta alcanzar unos 40.000 millones de dólares, más del doble que la suma de Hasbro y Mattel. Este fenómeno no se limita a juguetes; el sector de alimentos y bebidas también está sintiendo el impacto de TikTok. La popularidad del té matcha ha provocado una escasez mundial, haciendo que los precios de las hojas de calidad ceremonial aumenten más de un 80%.
Transformación del mercado
Las teterías japonesas han tenido que restringir los pedidos al por mayor debido a la alta demanda. Un fenómeno similar se ha observado con el chocolate relleno de pistacho de Dubái, cuyo precio ha aumentado un 30% en Estados Unidos por la escasez de suministros. Este cambio en el comportamiento del consumidor está creando un nuevo tipo de mercado, donde las decisiones de compra son impulsivas y rápidas, provocando que los minoristas tradicionales se enfrenten a la necesidad de adaptarse rápidamente al comercio electrónico.
En el sudeste asiático, donde TikTok Shop ha concentrado aproximadamente dos tercios de sus ventas, el comercio social se ha integrado de manera más efectiva en la vida diaria. Una reciente encuesta realizada por la agencia de marketing Nerds Collective revela que casi la mitad de los consumidores europeos de la Generación Z prefieren las marcas de ropa que ven en influencers, en comparación con solo una quinta parte que opta por las preferencias de sus amigos.
Visiones a futuro del comercio
El gigante latinoamericano del comercio electrónico, MercadoLibre, ha tomado nota de esta tendencia y se ha asociado con populares figuras de la moda online, lo que ha contribuido a un aumento del 32% en sus ventas totales este año, según datos de Visible Alpha. Estas tendencias apuntan a que se prevé que los anunciantes en Estados Unidos gasten más de 30.000 millones de dólares en TikTok en 2025, lo que representa un crecimiento más rápido que el de Instagram y otros competidores, tal como indica el World Advertising Research Center.
A pesar de la presión política que enfrenta TikTok, la aplicación ha alcanzado unos ingresos anuales por compras estimados en 10.000 millones de dólares, equivalente a lo que generaba QVC, pionera en ventas por televisión hace 40 años. Sin embargo, la viralidad de TikTok está rompiendo con las previsiones tradicionales del sector, que se basan en ciclos más lentos y en la estacionalidad.
El crecimiento de las ventas online en Estados Unidos ha comenzado a desacelerarse, con unos 300.000 millones de dólares generados en los primeros tres meses del año, menos de un 1% más que en el trimestre anterior. Esto ha dificultado aún más la adaptación de los minoristas tradicionales, quienes se encuentran en una carrera contra reloj para mantenerse competitivos en este nuevo entorno de compras compulsivas.
