Canarias, tradicionalmente dependiente del turismo, está dando pasos decisivos hacia la diversificación de su economía, con un enfoque particular en la innovación tecnológica y el desarrollo de sectores emergentes. Desde la creación de la Zona Especial Canaria (ZEC) en el año 2000, esta iniciativa ha buscado atraer empresas que puedan contribuir al crecimiento sostenible de las islas. El presidente de la ZEC, Pablo Hernández González-Barreda, ha destacado la importancia de ampliar la economía local más allá del turismo, que ha sido el motor principal durante décadas.
En este contexto, la ZEC ha implementado un tipo reducido del 4% en el Impuesto de Sociedades, con el fin de atraer inversiones y fomentar el crecimiento de nuevas empresas. Sin embargo, Hernández subraya que la fiscalidad por sí sola no es suficiente. «Nos han machacado con que somos pequeños, islas y lejanos», explica en una reciente entrevista en Las Palmas de Gran Canaria, donde también señala que esta percepción ha limitado las oportunidades para el desarrollo de la región. «El camino es la triada talento, infraestructuras e incentivos», añade.
Un crecimiento notable en cifras
La ZEC ha logrado cifras récord en el año 2024, cerrando con casi 700 empresas activas y más de 11.000 empleos. La facturación alcanzó los 3.378 millones de euros, con un incremento del 16% en beneficios, que llegaron a 264,6 millones de euros en comparación con el año anterior. Las empresas en la ZEC superan en número de empleados la media canaria, con plantillas que alcanzan los 15 puestos de trabajo, el doble de lo habitual.
Pablo Hernández confía en que, en un plazo de 8 a 10 años, la ZEC podría representar el 3% de la economía canaria, triplicando su peso actual. «Ahora estamos en 12.000 empleos, y lo ideal sería alcanzar en 10 años en torno a los 30.000», asegura.
Empresas innovadoras y sus aportaciones
Entre las empresas que están contribuyendo a esta transformación se encuentra Ánima Kitchent, un estudio de animación que se estableció en Canarias en 2016. Su directora de operaciones, Ariana Villalobos, destaca que los incentivos fiscales y el apoyo institucional fueron clave para su decisión de instalarse en las islas. Actualmente, cuenta con más de 80 profesionales y ha creado una cantera de talento local. Uno de sus productos más exitosos es la actualización de la famosa serie La Familia Telerín.
Por su parte, BDF Biotech está posicionándose como líder en la producción de colágeno marino premium, un producto innovador que procesa 4.000 toneladas anuales y que ha generado una inversión de 10 millones de euros. Utilizando pieles de bacalao que de otro modo serían desechadas, la empresa abastece a clientes internacionales en Estados Unidos, Francia y Japón.
La empresa de software Bitbox, del Grupo Sarton, ha evolucionado de crear herramientas internas a convertirse en un proveedor tecnológico internacional, con sus aplicaciones presentes en 11 países. Sus soluciones, desarrolladas íntegramente con tecnologías open source, han permitido a la compañía alcanzar una facturación significativa, con un 30% de ingresos provenientes de clientes externos.
Asimismo, Arquimea, una empresa centrada en la investigación y el desarrollo, está realizando avances en inteligencia artificial y biotecnología. Con un equipo de 120 empleados, ha conseguido establecer colaboraciones con instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en proyectos de robótica y tecnologías cuánticas.
El cofundador de Wooptix, José Manuel Rodríguez Ramos, destaca la importancia de su tecnología de metrología óptica, que permite mejorar la fabricación de chips a niveles subnanométricos, una necesidad crucial en la industria actual. Con más de 85 empleados y un crecimiento previsto, esta empresa se está posicionando como una de las esperanzas tecnológicas de Canarias.
El sector tecnológico en Canarias está en auge, y empresas como Atos Canarias y Veturis Travel están demostrando que la isla puede competir a nivel global. Atos, con más de 1.000 empleos, ha apoyado proyectos de gran envergadura, mientras que Veturis se ha convertido en un mayorista de viajes clave, con una facturación superior a 400 millones de euros.
Con estas iniciativas, Canarias muestra que es posible diversificar su economía, creando un entorno propicio para la innovación y el desarrollo de nuevos sectores, lo que promete un futuro más sostenible y menos dependiente del turismo.
