El Restaurante Solomillo, ubicado en la calle Mallorca, número 251 de Barcelona, se ha consolidado como un referente en la oferta gastronómica de la ciudad, especialmente para los amantes de la carne. Este establecimiento, que forma parte del Alexandra Barcelona Hotel, Curio Collection by Hilton, ofrece una experiencia culinaria que destaca por su enfoque en la calidad del producto y la autenticidad de sus platos.
Una experiencia gastronómica única
Diseñado por el estudio de arquitectura Borrell Jover Arquitectos, el interior del restaurante fusiona un estilo contemporáneo con un ambiente acogedor, donde la música jazz acompaña a los comensales en su experiencia. En Solomillo, la carne es la protagonista indiscutible, presentada bajo un concepto innovador que permite a los clientes elegir la raza, corte y gramaje de su carne. Este enfoque «carne al peso» se adapta a todos los paladares, desde los más comedidos hasta los carnívoros más exigentes.
La carta incluye opciones variadas, como la Asturiana de los Valles, Rubia Gallega, Frisian y Cazurra, todas ellas acompañadas de descripciones que resaltan su origen y crianza. Los comensales pueden elegir porciones que van desde los 125 gramos hasta los 500 gramos, siempre con guarniciones que complementan y respetan el carácter del plato principal.
Platos emblemáticos y novedades
Durante la temporada de invierno, el restaurante recupera clásicos como el solomillo Wellington y el solomillo con foie poêlé y reducción de Pedro Ximénez. Además, se introducen razas como la Salers, que se crían de forma ecológica y regenerativa, y nuevas guarniciones, como los cogollos a la brasa y el puré de boniato.
La experiencia en Solomillo no se limita a la carne; también invita a compartir platos variados que incluyen quesos de diferentes formatos, embutidos ibéricos de Joselito, cecina de Black Angus y mortadela de Bologna IGP. Otras opciones, como la coca de cristal con tomate y el tomate de temporada con burrata y albahaca, añaden un toque sencillo pero bien ejecutado a la oferta.
La gran novedad del restaurante es La Barra del Solomillo, un espacio que reinterpreta la antigua charcutería en un ambiente más informal, sin perder la esencia gastronómica. Aquí, se pueden disfrutar tapas y conservas de autor, así como platillos ideales para picoteo elegante, como el dúo de brioche de steak tartar y la famosa ensaladilla de atún de la casa. Este espacio es perfecto para un aperitivo o una comida ligera, convirtiéndose en un punto de encuentro cercano y muy barcelonés.
El Restaurante Solomillo también se compromete con prácticas sostenibles, formando parte de la Guía de Restaurantes Sostenibles de Turisme de Barcelona y obteniendo la calificación de Biosphere Sustainable Tourism. Este compromiso se refleja en políticas de compras responsables, uso de envases sostenibles y un modelo inclusivo que se alinea con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Para aquellos que deseen disfrutar de la experiencia Solomillo en casa, el restaurante ofrece un servicio de «take away» con el Menú Wellington, que incluye solomillo Wellington, lechuga y cebolla, puré cremoso de patata y salsa pimienta, disponible todo el año bajo pedido con 48 horas de antelación. En definitiva, el Restaurante Solomillo se erige como un destino imperdible para los amantes de la carne en Barcelona, donde la calidad y el sabor son la máxima prioridad.
