Este verano, Helsinki se convierte en un auténtico museo al aire libre con la celebración de la Bienal de Helsinki 2025, un evento cultural que se extenderá hasta el 21 de septiembre. La comisaria de la bienal, Blanca de la Torre, junto a Kati Kivinen, ha diseñado un recorrido que se centra en el concepto de refugio y la interrelación entre lo humano y lo no humano, con exposiciones destacadas en el Museo HAM, el parque de la Explanada y la isla de Vallisaari.
De la Torre, historiadora del arte y gestora cultural, ha querido que la bienal sea un alegato en favor de la utopía, enfrentándose a la comercial distopía que a menudo predomina en el arte contemporáneo. “Como agentes culturales tenemos una responsabilidad a la hora de trazar futuros más habitables”, expresó en una reciente entrevista.
Un viaje a través de la naturaleza y la historia
Helsinki, famosa por sus impresionantes edificaciones como las columnas dóricas y las iglesias barrocas, también destaca por su exuberante naturaleza. La vegetación que crece en las grietas de las piedras se ha convertido en un símbolo de esperanza y resiliencia climática. “Nos interesa explorar la importancia del refugio más allá de la protección física, como un espacio de calma y reparación”, añade De la Torre.
La isla de Vallisaari, que fue ocupada por fuerzas militares durante más de un siglo, se ha transformado en un espacio donde la naturaleza ha reclamado su lugar. En este entorno, las obras de arte expuestas reflexionan sobre la coexistencia de la humanidad con el mundo no humano, presentando una narrativa que invita a los visitantes a contemplar su papel en el cuidado del planeta.
Entre las piezas destacadas se encuentra “Lágrimas de nuestra abuela”, un video de Jenni Laiti y Carl-Johan Utsi que aborda la precariedad cultural del pueblo sami frente al cambio climático. Esta obra, junto con otras, resalta la importancia de las cosmovisiones indígenas en la preservación del ecosistema.
Exposiciones que invitan a la reflexión
En el Museo HAM, los visitantes pueden encontrar una escultura de tamaño humano de la artista japonesa Yayoi Kusama titulada “Flores que florecen mañana”, que provoca una sensación de desconcierto. En la Explanada, obras como “Alfombras de insectos” de Kalle Hamm y Dzamil Kamanger fusionan narrativas culturales y ambientales, mientras que “Tierra, Agua, Aire, Fuego, Vacío” de Geraldine Javier incluye talismanes protectores elaborados con la participación de la comunidad local.
El diseño de la bienal busca convertir espacios urbanos en áreas de conexión y encuentro. La Explanada, arteria principal de Helsinki, actúa como un puente entre el HAM y Vallisaari, permitiendo que el arte se integre en la vida cotidiana de la ciudad.
A medida que los visitantes exploran Vallisaari, se encuentran con instalaciones como “Under Cover” de Pia Sirén, que utiliza materiales reciclados para construir un paisaje que difumina las líneas entre lo urbano y lo natural. Otra obra, “Stranding” de Sara Bjarland, presenta delfines varados en un comentario sobre la crisis de los residuos plásticos.
Con la Bienal de Helsinki, la ciudad no solo se reafirma como un centro cultural, sino que también invita a la reflexión sobre la interacción entre la humanidad y su entorno. La naturaleza, que siempre ha estado presente en la vida de los finlandeses, se convierte en un protagonista más en esta narrativa artística.
Al final, Helsinki se posiciona como un destino turístico no solo por su belleza arquitectónica y natural, sino también por su compromiso con el arte y la cultura que busca dar voz a todas las formas de vida. La Bienal es una invitación a explorar y reconsiderar nuestro lugar en el mundo, un viaje que se extiende más allá del arte y la historia, hacia un futuro donde la esperanza y la acción se entrelazan.
Para más información sobre la Bienal y otros atractivos de Helsinki, puedes visitar myhelsinki.fi y helsinkipartners.com.
¿Cómo llegar? Desde Madrid, Barcelona y Málaga hay vuelos diarios de Finnair a Helsinki. Para alojarte, te recomendamos el NH Collection Helsinki Grand Hansa, un hotel céntrico que combina historia y modernidad. En cuanto a la gastronomía, destaca el Restaurant Brasa, que ofrece una variedad de platos a la brasa con vistas a la catedral luterana.
