La villa de Marín, situada en las Rías Baixas, se prepara para revivir una de sus tradiciones más emblemáticas: la Danza das Espadas. Este ritual, que data del siglo XVII, será el protagonista del cupón de la Once el próximo 28 de septiembre, llevando la imagen de esta celebración a cinco millones y medio de boletos en todo el país. Esta costumbre, que rinde homenaje a San Miguel, patrón de los marineros, se convertirá en una ventana para dar a conocer la cultura gallega.
Pese a que los documentos originales se han perdido con el paso de los siglos, la Danza das Espadas se originó cuando los marineros de Marín fundaron la Cofradía de San Miguel para pedir protección ante los peligros del océano. Esta coreografía única simboliza la lucha del arcángel contra el mal y el agradecimiento por las bendiciones del mar.
Un regreso tras el olvido
Después de desaparecer en el siglo XIX, el ritual fue revitalizado en 1959 por el Ateneo Santa Cecilia. Desde entonces, cada año, las calles de Marín se llenan de música de gaitas, vestimentas blancas y espadas de madera en un baile de precisión que atrae tanto a lugareños como a visitantes. Los danzantes, con fajín rojo y azul, ofrecen un espectáculo vibrante que no deja indiferente a nadie.
La gran celebración tendrá lugar el próximo 5 de octubre, cuando hombres, mujeres y niños recorrerán los puntos más emblemáticos de la localidad, como la Alameda Rosalía de Castro y la Praza do Reloxo. En cada parada, se ejecutará una coreografía hipnótica que combina devoción y color, generando un ambiente festivo que invita a todos a participar.
Más que un premio, una experiencia
La alcaldesa de Marín, María Ramallo, anima a los ciudadanos a adquirir el cupón, afirmando que «da una visibilidad espectacular a nuestra celebración más allá de las fronteras gallegas». Además del atractivo económico, con un primer premio de 300.000 euros y rentas mensuales, la verdadera recompensa radica en la oportunidad de vivir una tradición que conecta el presente con la rica memoria marinera.
Los que decidan visitar Marín en estas fechas no solo disfrutarán de la danza, sino también de la gastronomía local, famosa por su delicioso marisco. Esta combinación de cultura, fiesta y la posibilidad de ganar un premio convierte a Marín en un destino ideal para una escapada de otoño.
