Los comercios de Melilla abrirán solo por las mañanas durante la Feria

Los comercios de Melilla abrirán únicamente por las mañanas durante los días de la Feria, un horario que se ha mantenido en los últimos años, de 10:00 a 14:00, cerrando por las tardes. Esta decisión fue recordada por Enrique Alcoba, presidente de la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acome), quien también destacó los problemas surgidos con el nuevo convenio de comercio, firmado tras prolongadas negociaciones.

El nuevo acuerdo fue firmado el 26 de diciembre de 2023 con los sindicatos, estableciendo una subida salarial del 10% en un plazo de tres años. Alcoba subrayó que el convenio anterior, que databa de 1996, estaba “totalmente desfasado”. Recalcó que este convenio fue firmado en un contexto en el que la ciudad autónoma “estaba en todo su apogeo”, con un comercio que prosperaba debido a la venta de mercancías a Marruecos y un servicio militar obligatorio.

Desafíos en la negociación

Alcoba ha expresado que, en la actualidad, “Melilla no es ni la sombra de lo que era en esos años”. Durante las negociaciones para actualizar el convenio, la Unión General de Trabajadores (UGT) se echó atrás, lo que ha llevado a que el nuevo convenio no entre en vigor. El presidente de Acome ha manifestado su descontento, asegurando que no volverán a sentarse con la UGT para discutir el asunto, calificando su actitud como “no seria”.

Ante esta situación, Alcoba ha sugerido que el Inspector de Trabajo, Saturnino Martínez, actúe como intermediario para lograr un acuerdo que beneficie a trabajadores y empresarios por igual. Su principal objetivo es que sea viable establecer empresas y generar puestos de trabajo en la ciudad.

Un futuro incierto para el comercio

En resumen, la situación actual se caracteriza por la existencia de un convenio de 1996 que ha sido derogado y un nuevo convenio que, aunque fue firmado en diciembre de 2023, no ha sido ratificado por la UGT en la Delegación del Gobierno. Desde entonces, el avance en las negociaciones se ha paralizado, dejando a los comercios de Melilla en una incertidumbre que afecta no solo a los trabajadores, sino también a la economía local.