Un piloto neozelandés transforma Macao con su ginebra artesanal

El neozelandés Daniel McAulay ha cambiado su vida en Macao, donde llegó en 2010 como piloto, al fundar la primera destilería de ginebra de la ciudad, conocida como Owl Man Distillery. La idea surgió a raíz de un experimento casero que él y su esposa llevaron a cabo durante la pandemia de COVID-19, lo que les llevó a explorar el mundo de la destilación.

Desde sus inicios, el proyecto ha recibido el apoyo de las autoridades locales, lo que ha facilitado su desarrollo y consolidación en el mercado. La pareja decidió incorporar elementos de la cultura local en su producto, utilizando hierbas medicinales y tés chinos para crear un sabor único que resuena con la identidad multicultural de Macao. Esta fusión ha permitido que su ginebra se destaque y sea bien recibida en la región.

Un producto con demanda constante

La ginebra de Owl Man Distillery se ha convertido en un producto popular que abastece a hoteles y casinos, generando una demanda constante para esta pequeña empresa. Este éxito ha permitido a McAulay equilibrar su trabajo como piloto, su vida familiar y la gestión de la destilería, algo que describe como un desafío enriquecedor.

Daniel destaca que la seguridad, la rica cultura gastronómica y la comunidad unida de Macao han hecho que lo que inicialmente iba a ser una estancia de un año se haya transformado en su hogar. La experiencia de crear un producto local en un entorno tan diverso ha sido profundamente gratificante para él y su esposa.

El futuro de Owl Man Distillery parece prometedor, ya que la pareja continúa explorando nuevas variedades y sabores que reflejen la identidad y la esencia de Macao, un lugar que les ha brindado una oportunidad única para crecer y prosperar en el mundo de la destilación.