La actividad física intensa reduce el riesgo de enfermedades graves

Realizar actividad física intensa, aunque sea solo por unos minutos al día, puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades graves y la mortalidad, según un estudio publicado en el European Heart Journal por investigadores de la Universidad Central del Sur en Hunan, China. Este análisis, que incluyó a cerca de 96 000 personas, muestra que el ejercicio vigoroso es más efectivo que la actividad moderada para proporcionar beneficios a la salud.

Los investigadores examinaron los niveles de actividad física de los participantes, utilizando acelerómetros para medir sus movimientos durante una semana. Este método permitió identificar episodios breves de actividad intensa que suelen ser pasados por alto. Al comparar estos datos con la incidencia de ocho enfermedades graves a lo largo de siete años, se observó que aquellos que realizaban más actividad vigorosa presentaban un riesgo considerablemente menor de padecer enfermedades como la demencia, la diabetes tipo 2 y problemas cardiovasculares.

Resultados destacados del estudio

El análisis reveló que los individuos que dedicaron una mayor proporción de su actividad física total a ejercicios vigorosos tuvieron un 63 % menos de riesgo de desarrollar demencia, un 60 % menos de riesgo de diabetes tipo 2 y un 46 % menos de riesgo de morir en comparación con aquellos que no realizaban ningún ejercicio vigoroso. Estos beneficios se mantuvieron incluso en aquellos que realizaban sesiones moderadas de ejercicio.

El profesor Minxue Shen, de la Escuela de Salud Pública Xiangya, destacó que «la actividad física intensa desencadena respuestas específicas en el cuerpo que la actividad de menor intensidad no puede replicar». Durante el ejercicio vigoroso, el cuerpo reacciona aumentando la eficiencia del bombeo del corazón y la flexibilidad de los vasos sanguíneos, lo que mejora la capacidad de utilizar el oxígeno.

Adicionalmente, la actividad intensa parece reducir la inflamación, lo que podría explicar la fuerte asociación con enfermedades inflamatorias como la artritis y la psoriasis. También se sugiere que este tipo de ejercicio estimula la producción de sustancias químicas en el cerebro que ayudan a mantener las células cerebrales sanas, contribuyendo así a un menor riesgo de demencia.

Implicaciones para la salud pública

Los hallazgos de este estudio sugieren que incorporar breves periodos de actividad vigorosa en la vida cotidiana, como subir escaleras rápidamente o jugar activamente con los niños, puede tener un impacto significativo en la salud. Incluso con 15 a 20 minutos de esfuerzo semanal, se pueden obtener beneficios importantes. Esto podría transformar las directrices actuales sobre la actividad física, que tienden a centrarse más en la cantidad de tiempo dedicado a hacer ejercicio en lugar de la calidad de la actividad.

Sin embargo, es importante considerar que la actividad física intensa puede no ser adecuada para todos, especialmente para personas mayores o con ciertas condiciones de salud. Para estas personas, cualquier aumento en la actividad física sigue siendo beneficioso y debe adaptarse a sus necesidades individuales. Este enfoque personalizado podría revolucionar las recomendaciones sobre ejercicio y salud, centrándose en los riesgos específicos a los que se enfrenta cada individuo.