El lanzamiento de Pokémon GO en 2016 marcó un hito en el mundo de los videojuegos y la tecnología, logrando 500 millones de descargas en solo dos meses. Este juego, que animaba a los usuarios a explorar su entorno en busca de criaturas virtuales, ha evolucionado hacia una herramienta que está revolucionando la forma en que las máquinas comprenden el mundo físico. Según un informe de MIT Technology Review, la empresa Niantic ha aprovechado la vasta cantidad de datos recogidos por los jugadores para desarrollar un auténtico “modelo del mundo” a través de su división de inteligencia artificial, Niantic Spatial.
La iniciativa busca permitir que las máquinas interpreten y comprendan su entorno utilizando las imágenes captadas por los propios usuarios durante sus partidas. Este enfoque ha llevado a la creación de un inmenso mapa invisible, resultado de la recopilación de datos de más de 30.000 millones de imágenes tomadas en más de un millón de ubicaciones a nivel global. Cada fotografía no solo muestra un sitio específico, sino que también incluye metadatos como el ángulo de la cámara, la hora exacta de captura, las condiciones meteorológicas y la orientación del dispositivo.
Un avance más allá del GPS
Una de las principales ventajas de este sistema radica en superar las limitaciones del GPS tradicional, que presenta inexactitudes en áreas urbanas densamente pobladas. En estas zonas, las señales de GPS pueden rebotar en los edificios, provocando errores de localización de hasta 50 metros. Para un usuario puede ser solo una incomodidad, pero para sistemas autónomos, como los robots de entrega, este margen de error es inaceptable.
Para mejorar la precisión en la navegación de estos robots, Niantic Spatial ha comenzado a colaborar con Coco Robotics, una empresa que opera robots de entrega en ciudades como Los Ángeles, Miami y Helsinki. Estos vehículos, que han realizado más de 500 000 entregas, ahora utilizan el sistema de posicionamiento visual (VPS) desarrollado por Niantic. Equipados con cuatro cámaras, los robots pueden comparar lo que ven en tiempo real con la vasta base de datos de imágenes de Pokémon GO, logrando ubicarse con una precisión de apenas unos centímetros.
Un futuro prometedor para la robótica
El impacto de esta tecnología no se limita a mejorar la navegación de robots. Las grandes compañías de inteligencia artificial han notado que, aunque sus modelos de lenguaje son avanzados en el procesamiento de texto, todavía enfrentan desafíos al intentar entender el funcionamiento del mundo físico. El sistema de Niantic busca llenar este vacío mediante un mapa tridimensional y dinámico repleto de referencias visuales, lo que podría facilitar que las máquinas aprendan a interpretar mejor los espacios reales.
Lo que comenzó como un juego para capturar criaturas virtuales en la calle podría convertirse en una de las bases tecnológicas para la próxima gran expansión de la robótica. La evolución de Pokémon GO ha demostrado que los datos generados por los usuarios pueden tener aplicaciones mucho más amplias, transformando la forma en que interactuamos con la tecnología y el mundo que nos rodea.
