El 1 de octubre de 2023 comenzó en Melilla la campaña de inmunización contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), la cual se extenderá hasta el 31 de marzo de 2026. La consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed, destacó la colaboración eficaz entre el área de Salud Pública y las enfermeras escolares, quienes jugarán un papel esencial en esta iniciativa.
Las enfermeras llevarán a cabo una campaña intensiva que no solo se centrará en la vacunación, sino también en la información sobre el VRS y sus riesgos. Este virus estacional, que circula entre octubre y marzo, es responsable de numerosas infecciones respiratorias y se ha convertido en la causa principal de hospitalización en España entre los menores de un año.
Importancia del Nirsevimab en la prevención
Las infecciones más severas, como la bronquiolitis y la neumonía por VRS, afectan principalmente a recién nacidos, lactantes menores de 6 meses y niños en grupos de alto riesgo, incluyendo aquellos que son prematuros o inmunodeprimidos. Para prevenir estas complicaciones, la Ciudad Autónoma ha adquirido un total de 800 dosis del fármaco Nirsevimab (comercializado como BEYFORTUS) para esta campaña, invirtiendo 167.200 euros en este tratamiento.
El Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal que proporciona inmunización pasiva contra el VRS y se administra mediante una inyección intramuscular. Este tratamiento protege a los niños de infecciones graves por un periodo de entre 5 y 6 meses. Durante la temporada pasada, se administraron en Melilla 654 dosis, alcanzando una cobertura del 95,76 % entre los niños nacidos durante el periodo de vacunación.
Detalles de la campaña de inmunización
El éxito de la campaña anterior se ha traducido en una notable reducción del 75 % en el número de hospitalizaciones por VRS en niños menores de un año, evitando casi 10 000 hospitalizaciones. Este año, los niños nacidos entre el 1 de octubre de 2025 y el 31 de marzo de 2026 recibirán la dosis en el Hospital Comarcal dentro de las primeras 48 horas tras su nacimiento. Por otro lado, aquellos nacidos entre el 1 de abril y el 30 de septiembre de 2025 deberán acudir a su centro de salud o vacunación privada en octubre para recibir su dosis.
Los niños prematuros y aquellos con enfermedades de riesgo también recibirán su tratamiento en hospitales o centros de atención primaria. El Nirsevimab ha demostrado ser un tratamiento seguro, con efectos secundarios leves y raros, permitiendo su administración conjunta con otras vacunas.
Desde la Consejería se anima a los padres a inmunizar a sus hijos nacidos entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026 para prevenir complicaciones serias como la bronquiolitis o neumonía por VRS, que pueden tener graves consecuencias para su salud.
