La crononutrición: ¿es mejor comer chocolate por la tarde?

La crononutrición ha cobrado relevancia al investigar cómo el reloj biológico puede influir en la digestión y la utilización de nutrientes en el organismo. Recientemente, han surgido debates sobre la idoneidad de consumir chocolate a las cuatro de la tarde, cuando supuestamente el hígado funciona en su mejor momento, y sobre la conveniencia de evitar el queso por la noche debido a su supuesta relación con las pesadillas.

Según el especialista en cronobiología Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología, la tolerancia a la glucosa tiende a ser más alta por la mañana y disminuye a medida que avanza el día. Esto sugiere que las comidas ricas en carbohidratos se almacenan más fácilmente en forma de grasa a partir de la noche, lo que invita a reflexionar sobre los horarios de ingesta de ciertos alimentos.

Recomendaciones de la crononutrición

Una de las premisas más discutidas es la recomendación de consumir chocolate a las cuatro de la tarde. Sin embargo, Juan Antonio Madrid aclara que no existe evidencia científica sólida que respalde que esta hora sea fisiológicamente óptima para su consumo. «Los cronobiólogos insistimos en que la hora de las comidas es importante, pero no de manera tan estricta», señala el experto.

El catedrático también menciona que los ritmos biológicos varían entre individuos, ya que personas madrugadoras y noctámbulas pueden tener diferencias de hasta seis o siete horas en sus ciclos. Por lo tanto, establecer horarios fijos para comer puede resultar complicado y poco práctico.

En términos generales, Madrid aconseja ser regular con los horarios de las comidas para sincronizar el metabolismo con ritmos naturales como la luz solar y la producción hormonal. La estructura de una comida ideal debería comenzar con verduras y alimentos ricos en fibra, seguido de grasas y proteínas, dejando los carbohidratos para el final.

¿El queso provoca pesadillas?

Otro aspecto de interés es la creencia de que comer queso por la noche puede inducir pesadillas. Un estudio publicado en la revista Frontiers in Psychology a principios de este verano sugiere que existe una relación entre el consumo de queso y la aparición de sueños perturbadores, aunque este hallazgo se limita principalmente a personas intolerantes a la lactosa. Para aquellos que no presentan esta intolerancia, no hay evidencia que sugiera que el consumo de queso por la noche sea perjudicial.

El hecho de que el estómago de las personas no esté acostumbrado a ciertos alimentos puede influir en cómo estos son digeridos, pero esto no implica que el queso sea un alimento a evitar por la noche. Además, la idea de que la fruta no se debe consumir por la noche, que tiene su origen en la cultura anglosajona, carece de fundamento científico y puede ser más un mito que una realidad.

El experto concluye que, aunque la cronobiología ofrece pautas interesantes sobre el momento de la ingesta, lo más relevante es mantener una alimentación equilibrada y adaptada a las necesidades individuales, sin caer en extremos que puedan resultar perjudiciales para la salud.

En resumen, la crononutrición nos invita a reflexionar sobre los horarios de nuestras comidas, pero es fundamental hacerlo de manera flexible y ajustada a las particularidades de cada persona, priorizando siempre la calidad de los alimentos y la regularidad en los hábitos alimenticios.