Los trabajadores de COCATECH en el centro de Nájera han expresado su profundo malestar ante la situación de agravio y desigualdad que experimentan en comparación con las otras empresas del grupo COFFEE CAPSULE HOLDING, como UCC y TEMPLE. Tras meses de negociaciones estancadas, la plantilla ha decidido anunciar movilizaciones, programadas para el 12 de diciembre a las 13:30 horas, en respuesta a la falta de avances significativos por parte de la dirección.
Los trabajadores, que suman un total de 169 empleados contratados directamente y otro centenar de trabajadores a través de ETTs, se sienten discriminados debido a las condiciones laborales que consideran notablemente más desfavorables que las que se reconocen en el resto de empresas del grupo. Esta desigualdad, que ha sido denunciada reiteradamente, carece de justificación y ha generado un creciente clima de descontento.
La representación social, compuesta por seis delegados de UGT y tres de CCOO, subraya que se trata de una situación de discriminación evidente, especialmente grave al ocurrir dentro de un mismo grupo empresarial. Durante las negociaciones, han solicitado en múltiples ocasiones la entrega de las cuentas anuales de la empresa, una documentación imprescindible para evaluar la capacidad económica del grupo y justificar las reivindicaciones tanto en el ámbito salarial como en el social.
Sin embargo, hasta la fecha, COCATECH no ha facilitado dicha información, lo que dificulta el avance de las negociaciones y cuestiona la voluntad de la dirección para mantener un diálogo transparente. A pesar de las propuestas razonables presentadas por los representantes de los trabajadores, la empresa ha respondido con movimientos mínimos que no satisfacen las necesidades planteadas.
El último acercamiento de la empresa ha quedado muy por debajo de lo esperado, evidenciando una falta de compromiso para alcanzar un acuerdo digno y equilibrado. Ante este escenario de bloqueo y desigualdad, la representación social ha decidido llevar a cabo movilizaciones y está considerando la posibilidad de convocar una huelga, incluyendo paros parciales o una huelga indefinida, dependiendo de la respuesta de la empresa.
Desde el inicio de este conflicto, la plantilla ha mantenido una actitud responsable y constructiva, dispuesta al diálogo, pero ha dejado claro que no aceptará seguir siendo tratada como un colectivo de segunda dentro del grupo. Es esencial que la empresa rectifique, aporte las cuentas solicitadas y realice una propuesta que se ajuste a las condiciones que ya reconoce en otras empresas del grupo.
La dirección de COCATECH tiene ahora la oportunidad y la responsabilidad de evitar un conflicto mayor, dando los pasos necesarios para alcanzar un acuerdo justo que beneficie a todos los trabajadores.
