La farmacéutica alemana Merck ha anunciado un beneficio neto atribuido de 2.608 millones de euros correspondiente al año 2025, lo que supone una caída del 6,1% en comparación con el ejercicio anterior. A pesar de este descenso, la compañía ha decidido mantener el dividendo para sus accionistas, reflejando su compromiso con la estabilidad financiera en un contexto de desafíos económicos.
Resultados financieros y análisis por segmentos
Según las cuentas publicadas, las ventas netas alcanzaron los 21.102 millones de euros, lo que representa una ligera disminución del 0,3%. Sin embargo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) de Merck mostró una mejora del 2,1%, alcanzando los 5.899 millones de euros. Este crecimiento ha sido desigual, ya que la división de ciencias de la vida logró incrementar su volumen de negocio en un 0,7%, alcanzando los 8.980 millones de euros. Por su parte, la rama sanitaria reportó un crecimiento del 1,8%, con 8.607 millones de euros en ingresos, mientras que el área de electrónica experimentó un notable descenso del 7,1%, generando solo 3.515 millones de euros.
En términos de distribución geográfica, el 33% de los ingresos de Merck provinieron de la región de Asia-Pacífico, mientras que Europa aportó el 30%. América del Norte representó el 26% de los ingresos, seguido por un 7% de Latinoamérica y un 4% de Oriente Medio y África.
Los gastos relacionados con producción, venta, administración e investigación y desarrollo totalizaron 17.501 millones de euros, mostrando una leve reducción del 0,1%. En el cuarto trimestre, Merck reportó ganancias de 319,2 millones de euros, lo que representa una caída del 52,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior, junto a una facturación de 5.249 millones de euros, inferior en un 3,1% respecto al año anterior.
Compromiso con el dividendo y proyecciones futuras
La presidenta y consejera delegada de Merck, Belén Garijo, destacó la resiliencia de la compañía ante importantes retos geopolíticos y dificultades monetarias. En su declaración, Garijo enfatizó que «en 2025, volvimos a demostrar nuestra resiliencia ante importantes retos geopolíticos y fuertes dificultades monetarias«, subrayando su enfoque estratégico durante los últimos cinco años que ha permitido a la empresa convertirse en «una compañía más grande, más rentable, más eficiente, más flexible y menos apalancada».
El consejo de administración propondrá a la junta general de accionistas, programada para el 24 de abril, un dividendo de 2,20 euros por acción, manteniendo el mismo nivel que el año anterior. Para el ejercicio 2026, Merck prevé ingresos que oscilarán entre 20.000 y 21.100 millones de euros, con una variación orgánica que podría ir desde una disminución del 1% hasta un aumento del 2%. Estas proyecciones anticipan que el beneficio por acción se situará entre 7,10 y 8 euros, lo que refleja un enfoque cauteloso en un entorno económico incierto.
