Artemis II inicia su viaje hacia la Luna con tripulación a bordo

La misión Artemis II ha comenzado su trayecto histórico hacia la Luna tras el exitoso despegue del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Este viaje, que representa el primer vuelo tripulado de la NASA desde 1972, tiene una duración prevista de aproximadamente 10 días y está diseñado para llevar a los astronautas alrededor de la Luna y de vuelta a la Tierra.

El despegue tuvo lugar el pasado jueves, y la tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, comenzará una serie de actividades programadas para evaluar los sistemas de la nave Orión durante su travesía. Solo 49 minutos después del lanzamiento, el motor de la etapa de propulsión criogénica intermedia (ICPS) se encenderá para elevar la altitud de la nave a 160 kilómetros sobre la Tierra, asegurando una órbita segura.

Actividades del primer día en el espacio

Tras alcanzar la órbita, la tripulación dispondrá de aproximadamente 23 horas para realizar una exhaustiva revisión de los sistemas de Orión. También llevarán a cabo una comprobación de sus comunicaciones de emergencia en la Red del Espacio Profundo antes de descansar durante cuatro horas y media. Wiseman y Glover comenzarán su jornada instalando un dispositivo de ejercicio, mientras que Koch y Hansen se preparan para entrenamientos más adelante en el día.

El evento principal del primer día será la inyección translunar, la última gran ignición de motores que pondrá a Orión en trayectoria hacia la Luna. Este proceso incluye una serie de maniobras de corrección de trayectoria, comenzando con la primera el tercer día de vuelo, para garantizar que la nave mantenga el rumbo correcto.

Acercamiento a la Luna y actividades de la tripulación

El quinto día de la misión es crucial, ya que Orión entrará en la esfera de influencia lunar, donde la atracción gravitatoria de la Luna superará a la de la Tierra. Durante este día, los astronautas dedicaran tiempo a probar sus trajes espaciales, diseñados para protegerlos durante el lanzamiento y la reentrada, además de brindarles un ambiente respirable en caso de despresurización.

El sexto día marcará el momento en que la tripulación alcanzará su punto más cercano a la Luna, a una distancia que podría oscilar entre 4.000 y 6.000 millas de su superficie. Este será un día memorable, ya que los astronautas se convertirán en los primeros en observar partes de la Luna con sus propios ojos, tomando fotos y registrando sus observaciones.

A medida que la misión avanza, el séptimo día incluirá una serie de maniobras de corrección de trayectoria de regreso a la Tierra, y la tripulación se preparará para el regreso seguro tras completar su exploración lunar. El último día se centrará en el amerizaje en el océano Pacífico, utilizando paracaídas para reducir la velocidad de la cápsula a aproximadamente 27 km/h.

Artemis II no solo representa un paso significativo en la exploración espacial, sino que también sienta las bases para futuras misiones hacia la Luna y más allá, impulsando la investigación y la tecnología espacial en el camino hacia nuevos descubrimientos.