El fascinante mundo de las cigarras: canto, ciclo vital y curiosidades

El zumbido característico de las cigarras marca el inicio del verano en muchas regiones del mundo, convirtiéndose en una melodía que acompaña las altas temperaturas. Estos insectos, que pertenecen al orden Hemiptera y a la familia Cicadidae, tienen un ciclo vital extraordinario y un comportamiento misterioso, siendo a la vez fascinantes y, en ocasiones, considerados plagas.

Características y canto de las cigarras

Las cigarras son artrópodos con un tamaño que varía entre 2 y 5 cm, presentando un cuerpo robusto y alas transparentes. Sus ojos, grandes y prominentes, suelen ser de color rojo. A diferencia de los grillos, que producen sonido frotando sus alas, las cigarras generan su canto mediante órganos especializados llamados timbales, situados en el abdomen de los machos. Este canto, que puede alcanzar hasta 120 decibelios, es fundamental para el apareamiento.

El sonido se produce cuando los músculos alrededor de los timbales se contraen y relajan, haciendo que las membranas vibren y amplifiquen el sonido en el cuerpo hueco del abdomen. Cada especie de cigarra posee un canto distintivo, lo que les ayuda a evitar confusiones entre ellas. Además, algunas pueden modificar su canto según la temperatura y la competencia de otros machos cercanos.

Ciclo vital y hábitat

El ciclo de vida de las cigarras es asombroso, ya que consta de tres fases: huevo, ninfa subterránea y adulto. Las hembras depositan sus huevos en la madera utilizando un ovipositor, y los huevos eclosionan tras 6 a 8 semanas. Las ninfas, al caer al suelo, se entierran y se alimentan de la savia de las raíces durante un periodo que puede oscilar entre 2 y 17 años. Finalmente, emergen como adultos, mudan su exoesqueleto y tienen una vida efímera que dura entre 4 y 6 semanas.

Las cigarras se encuentran en climas cálidos y templados, habitando en bosques, zonas rurales y jardines con árboles que les proporcionan alimento. Su presencia es más notoria en regiones como América del Norte, Japón, Grecia e Italia.

Una curiosidad interesante es que las cigarras periódicas, como las del género Magicicada en América del Norte, emergen en masa cada 13 o 17 años, mientras que las cigarras anuales aparecen cada verano, aunque su número varía según factores climáticos y depredadores.

A pesar de su fama como plagas, las cigarras son inofensivas para humanos y mascotas; no pican ni muerden, aunque pueden dañar los árboles jóvenes. Su canto ha sido fuente de inspiración en la cultura, como en la conocida fábula de Esopo, donde representan la despreocupación. En Japón, son símbolo del verano y de la fugacidad de la vida, mientras que en Francia, especialmente en la región de Provenza, evocan la transformación y el renacimiento.

El mundo de las cigarras es un ejemplo impresionante de la biodiversidad y las adaptaciones evolutivas que permiten a estos insectos no solo sobrevivir, sino también deleitar a quienes disfrutan de su canto en las cálidas noches de verano.