El IX Foro Ibérico exige la conexión Madrid-Lisboa antes de 2030

El IX Foro Ibérico del Corredor Sudoeste Ibérico ha reunido a un amplio espectro de representantes de diversas comunidades autónomas, instituciones y empresas en Madrid para reclamar la materialización de la conexión ferroviaria directa entre Madrid y Lisboa antes de 2030. Este evento, celebrado en el Auditorio Castellana 33, ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de construir un corredor de alta velocidad y alta capacidad que favorezca la cohesión territorial y económica entre ambos países.

El Corredor Sudoeste Ibérico es un proyecto estratégico respaldado por los gobiernos de España y Portugal, así como por la Unión Europea. Sin embargo, el avance del proyecto ha sido lento, generando incertidumbre en una zona históricamente aislada por la falta de infraestructuras adecuadas. Durante el foro, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, expresó su decepción: «En mayo del año pasado estábamos aquí con ilusión, que por desgracia se ha tornado en decepción».

La necesidad de una infraestructura moderna

La conexión ferroviaria es vital para transformar un territorio periférico en un eje de desarrollo dinámico. Regiones como Extremadura, Castilla-La Mancha y áreas adyacentes de Portugal podrían beneficiarse enormemente de esta mejora en las conexiones de alta velocidad. El secretario general de la Cámara de Comercio de España, Adolfo Díaz-Ambrona, subrayó que «el binomio Portugal-España goza de buena salud, una salud que es manifiestamente mejorable».

Además, el comisionado del Gobierno para el Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián Ruiz, detalló que España ha invertido 1.700 millones de euros en la línea Madrid-Lisboa y que se espera que la Comisión Europea tome decisiones sobre la ejecución del proyecto en los próximos seis meses. Los planes incluyen la instalación del sistema de control ERTMS entre Plasencia y Talayuela antes de 2028.

Compromiso con el futuro

A pesar de los avances prometidos, los retrasos han sido una constante. El consejero de Infraestructuras de la Junta de Extremadura, Manuel Martín, criticó la lentitud de las obras: «Han pasado más de tres años desde la inauguración simbólica del AVE extremeño y seguimos esperando». Actualmente, un viaje en tren entre Madrid y Lisboa dura más de nueve horas, lo que limita la competitividad del servicio.

La electrificación total de la línea está prevista antes de 2028, con el objetivo de reducir el tiempo de viaje a seis horas o menos para 2030. Este proyecto no solo se trata de una mejora en la infraestructura, sino que representa una apuesta por la cohesión social, la revitalización económica y la sostenibilidad ambiental. Según Miguel Garrido, vicepresidente de CEOE, «las infraestructuras son la mejor inversión en desarrollo futuro».

La presión social para acelerar estas inversiones es palpable. El presidente del Madrid Foro Empresarial, Hilario Alfaro, calificó la situación actual de «escándalo» y «fraude a la sociedad». El respaldo social es significativo, con más de 30.000 adhesiones al Manifiesto por el Impulso del Corredor Sudoeste Ibérico, consolidando la demanda de acción inmediata por parte de las administraciones.

El portavoz de la plataforma, Antonio García Salas, advirtió que «hemos perdido demasiado tiempo para seguir perdiendo». Con la celebración del Mundial de Fútbol 2030 en el horizonte, la urgencia de contar con una infraestructura acorde a las expectativas internacionales se vuelve crítica. La conexión Madrid-Lisboa no es solo un proyecto logístico; es una oportunidad para transformar radicalmente la conectividad ibérica y mejorar la competitividad de Europa.