La producción mundial de oro ha logrado mantenerse sólida incluso ante la crisis de la Covid-19 en 2020, superando los 100 millones de onzas. En este contexto, un informe elaborado por la empresa MiningIntelligence ha revelado que el segundo mayor yacimiento de oro del mundo, valorado en 55 400 millones de euros, se encuentra en Rusia. Este descubrimiento destaca la importancia de las operaciones mineras globales, incluyendo aquellas fuera de los tradicionales centros de producción.
Ubicación y características de la mina Olimpiada
El yacimiento se sitúa en la mina Olimpiada, que es gestionada por la compañía PJSC Polyus en el distrito de Severo-Yeniseysky, en el territorio de Krasnoyarsk, Siberia Occidental. Desde su inicio de producción en 1996, la mina ha acumulado reservas probadas y probables de 24 millones de onzas, lo que representa un valor estimado de 55 400 millones de euros. La capacidad de procesamiento de la mina también es impresionante, alcanzando las 15,4 millones de toneladas anuales.
Este yacimiento es crucial para Polyus, ya que representa casi la mitad de su producción total de oro, consolidándose como el mayor productor de Rusia y el cuarto a nivel global. Junto con la mina Blagodatnoye, forma la unidad de negocios Polyus Krasnoyarsk, que genera el 63,7% de la producción total de la compañía.
Detalles sobre el proceso de explotación
El depósito de la mina Olimpiada fue descubierto en 1975, con el desarrollo comenzando en la década de 1980. Esta mina se caracteriza por su mineralización diseminada en sulfuros, ubicada en un sistema de pliegues lineales que se extiende en dirección noroeste. Entre sus características geológicas, destacan la presencia de esquistos con carbonato y mica, así como rocas con deformación tectónica significativa.
La explotación se lleva a cabo mediante minería a cielo abierto, utilizando técnicas convencionales de perforación, voladura, excavación y transporte. El mineral extraído es procesado en tres molinos que operan de manera combinada. El tratamiento del mineral incluye procesos de concentración por gravedad y flotación, así como bio-oxidación del concentrado y lixiviación por sorción mediante un proceso conocido como carbon-in-leach (CIL). Además, la tecnología BIONORD, desarrollada por Polyus, permite el tratamiento eficiente de los sulfuros presentes en el mineral.
En los últimos años, Polyus ha implementado diversos proyectos de expansión, incluyendo la instalación de nuevos turbo-elevadores en los molinos y la mejora de procesos de molienda y separación magnética. La mina también ha sido conectada a la red eléctrica mediante una línea de alta tensión de 220 kV, que proporciona energía hidroeléctrica de la planta de Boguchanskaya. Asimismo, se han incorporado equipos de control remoto en vehículos y maquinaria pesada para mejorar la seguridad laboral en zonas críticas.
Comparativa con otros yacimientos de oro
A nivel global, la mina Muruntau, ubicada en Uzbekistán, ocupa el primer lugar como el mayor yacimiento de oro del mundo, mientras que Olimpiada se posiciona en segundo lugar, superando a otras explotaciones reconocidas como Pueblo Viejo en República Dominicana y Grasberg en Indonesia. Cabe destacar que la producción de Grasberg se vio afectada en 2020 debido a la pandemia, mientras que Pueblo Viejo requirió nuevas inversiones para extender su vida útil.
Este análisis sobre la mina Olimpiada no solo resalta su valor económico, sino que también pone de manifiesto la importancia de la minería en la economía global y el impacto de las innovaciones tecnológicas en el sector. Con su impresionante producción y reservas, Olimpiada se erige como un verdadero gigante en la industria del oro.
