Entra en vigor el Tratado de Alta Mar para proteger los océanos

El 17 de junio de 2023, un nuevo acuerdo internacional, conocido como el Tratado de Alta Mar, ha entrado en vigor con el objetivo de proteger la vida marina en aguas internacionales y el lecho marino, marcando un hito en la conservación de los ecosistemas oceánicos.

António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, ha calificado este tratado como “un logro histórico para el océano y el multilateralismo”, tras dos décadas de iniciativas y debates para adoptar un marco jurídicamente vinculante. En sus palabras, “este acuerdo es un salvavidas para el océano y la humanidad”, especialmente ante la crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.

Ratificación del Tratado y su Importancia Global

Oficialmente denominado Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales, el tratado fue ratificado por el Estado número 60, Marruecos, en septiembre de 2022. Entre los países con economías destacadas que han suscrito el tratado se encuentran Alemania, Brasil, China, Francia y Japón. Sin embargo, potencias como Estados Unidos, India, el Reino Unido y Rusia aún no han ratificado el acuerdo, a pesar de haberlo firmado.

La entrada en vigor del tratado implica que ya es jurídicamente vinculante para los 81 países que lo han ratificado, obligándolos a incorporarlo a su legislación nacional. Esto representa un cambio significativo en la gobernanza de los océanos, que hasta ahora carecía de un marco sólido y coherente.

Impacto en la Conservación del Océano

El tratado se propone transformar la “alta mar” y el lecho marino internacional en un entorno gestionado de manera sostenible, beneficiando a toda la humanidad y no solo a aquellos que poseen los recursos para explotar estos espacios. Es el primer instrumento legal vinculante que incluye disposiciones sobre la participación de pueblos indígenas y comunidades locales, así como la igualdad de género.

La organización medioambiental Greenpeace ha celebrado la entrada en vigor del tratado, afirmando que “la relación de la humanidad con lo que cubre dos tercios de nuestro planeta cambiará profundamente”. La alta mar, como bien común mundial, juega un papel crucial en la captura de carbono, la generación de oxígeno y la regulación del clima, además de ser fuente de alimento y sustento para miles de millones de personas.

El tratado refuerza el marco jurídico internacional existente, basándose en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que ha establecido las normas de explotación y protección marina desde su entrada en vigor en 1994. Este nuevo acuerdo aborda las lagunas de la Convención y proporciona una hoja de ruta para gestionar la biodiversidad, alineándola con los desafíos contemporáneos.

De acuerdo con el texto del tratado, la primera reunión de las partes se llevará a cabo a más tardar un año después de su entrada en vigor, con el objetivo de supervisar los avances en la protección de la alta mar y el lecho marino. Este esfuerzo conjunto representa una esperanza renovada para la conservación marina y un paso significativo hacia un futuro más sostenible.